
Publio Cornelio Tacito
Redacción: Francisco Hervás Maldonado, Coronel Médico (r)
Estamos viviendo una época repugnante en la política de España. En estos momentos, siempre recordamos a Cornelio Tácito (55-115 aD) cuando escribía aquello de que cuanto más corrupto es el estado, más leyes tiene. Cornelio Tácito, un gran historiador romano, dejaba esto escrito en sus Anales (libro III, 27). Parece que hemos vuelto al pasado y también parece que vamos a ser invadidos y España desaparecerá como nación y se arruinará. Si, vamos a llenar esto de extranjeros con excusas baladíes, para que voten a un grupo de inmorales, egoístas y sinvergüenzas que han terminado dominando nuestra tierra a base de mentiras y saqueo de los bolsillos de gentes honradas. Esta corrupción ha llegado a la Guardia Civil, ¿verdad, señor DAO y señora directora general? Y volvamos a Tácito: “en un espíritu corrompido no cabe el Honor”. ¿Verdad señor DAO y señora directora general? Cicerón era bastante más tajante, pues escribía que “servirse de un cargo público para enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable”. ¡Bravo por Cicerón! Si, es repugnante lo que está sucediendo y la falta de respuesta de la población y los demás partidos políticos (presuntamente honrados ¿?), en parte por miedo y en parte por vagancia e interés por cobrar sin hacer nada.
No vamos a tener unas elecciones justas; no vamos a tener gentes preparadas en puestos de responsabilidad política y económica, sino chorizos y mangantes de la más ruin ralea. No vamos a poder crear empresas decentes, sino tugurios mangantes y el día menos pensado se quedarán con nuestro dinero de los bancos.
Uno piensa que la Justicia nos puede amparar. Pues tampoco. Ya tenemos un Tribunal Constitucional corrupto y cada vez más jueces corrompidos. Los honrados, todavía mayoría, se ven atacados por los corruptos de manera frenética, con el apoyo de delincuentes, disfrazados de periodistas, y canallas diversos. Hay muchos jueces todavía que son incorruptibles, pero los corruptos van aumentando poco a poco.
En fin, si no se han cargado ya a la Guardia Civil es porque le sirve de diana del odio, para tener a quienes insultar y culpar de todo, especialmente desde alguno de sus mandos, ¿verdad señor DAO?
También se están cargando la religión, con apoyo de algunas autoridades religiosas a las que deben de haber “untado” bien. La universidad pública es un desastre evolutivo y a la privada no le dejan tener dinero para la mejora de su calidad. Telefónica es cara y desastrosa. Correos da una de cal y otra de arena. La Sanidad la están destrozando y más cuando vengan los millones de falsos españoles nacionalizados a llenar los hospitales. La vivienda es otro desastre, entre okupas y precios salvajes, los impuestos a hidrocarburos, líquidos y gases, son verdaderamente robos oficiales. No para de haber incendios para quedarse con las tierras el estado, pues los agricultores no van a poder cultivarlas. El aceite de oliva ya no es español, sino de marruecos. Están destrozando embalses para matarnos de sed. Han cerrado casi todas las centrales nucleares y gestionan tan mal la electricidad que vienen los apagones. No se cuida adecuadamente la hidrología y cuando viene la DANA, pasa lo de Valencia. No se hace mantenimiento de las vías del ferrocarril y hemos visto recientemente el terrible desastre en la provincia de Córdoba. No hay apenas aviones para los incendios (en tiempos de Franco había muchos más). Es más importante la fiesta feminista que la protección del COVID y así nos pasó, por no quedarse la gente en casita. Se acabó la lógica de la sexualidad y ahora cada cual es lo que le parece: hombre, mujer, animal, vegetal, e incluso gilipollas, con perdón.
El ejército tiene armas poco actualizadas, la armada apenas tiene barcos en condiciones, los aviones del ejército del aire no se renuevan. Y la Guardia Civil carece de barcos en condiciones para controlar el narcotráfico.
Y además, Iberia no hace un mantenimiento adecuado de sus aviones, por lo que le auguro un porvenir negro. Bueno, ya lo vimos con el viaje de vuelta del Papa León a Roma. Si no llega a ser por el Rey, igual tiene que venir un avión de Roma a recogerlo. Por cierto, fue maravillosa la visita reciente del Papa. Y el pobre tiene que soportar ahora a unos obispos rebeldes que se le han sublevado, pretendiendo volver a la liturgia latina.
Hasta aquí lo malo. Lo bueno es que el pueblo español aguanta y aguanta, hasta que llega un momento en el que toda su paciencia se vuelve impaciencia, agarra la estaca y se lía a dar palos. La historia es un bucle y eso pasa cada cierto número de años y el ciclo está a punto de cumplirse.
Decía Bertrand Russell que en esta vida se puede perder todo menos la esperanza, porque mientras se tenga esperanza, podremos recuperarlo todo: una regulación justa de los inmigrantes, una nacionalidad española a quienes vivan en España, una ley antiokupas que les lleve un par de años a la cárcel, como en Portugal, una ley electoral justa y de doble vuelta, con representantes acordes con el número de población de cada demarcación. Una Constitución que prohíba los decretos leyes, una exigencia mínima de preparación para ministros y altos cargos públicos, un respeto al pensamiento religioso, una ley justa de sexualidad, un control transparente de sueldos y bienes de los políticos y un documento firmado por ellos comprometiéndose a devolver todo lo adquirido bajo mano.
Seamos realistas: pidamos lo imposible, porque con fortaleza, lo imposible es posible.
7 de julio de 2026, San Fermín y a hacer correr a los políticos. ¿Verdad, señor DAO?
