
Poco a poco se van incorporando más mujeres a la especialidad, es el caso de Lorena Coello, que como Mónica Revilla Celeiro al llegar al Destacamento de Lugo, abrió el camino a otras compañeras que posteriormente se han ido incorporando a la especialidad.
Aunque sólo ellas tienen el honor de ser pioneras en sus destinos, Lorena Coello en 2011 era la única mujer motorista de la Guardia Civil en el Cuartel de Garachico (Santa Cruz de Tenerife), natural de La Gomera se siente a gusto con su profesión porque le permite aunar sus dos pasiones, las motos y ayudar a los demás, ella lo tiene claro y además lo proclama a los cuatro vientos, “Nuestro principal cometido es auxiliar en carretera y no sólo controlar la alcoholemia o poner multas”.
En 2011 concedió una entrevista al Diario de Avisos, en la misma de forma clara explicó sus deseos y sus anhelos, tanto como agente de la Guardia Civil como miembro de la Agrupación de Tráfico, En su curso para la especialidad de motorista fueron seleccionados 130 agentes de los que tan sólo sólo cuatro mujeres. De estas cuatro agentes seleccionadas finalmente solo aprobaron dos de ellas, una fue Lorena.
Esta es la entevista integra a Lorena Coella realizada por El Diario de Avisos el 12 de noviembre de 2011:
«Lorena Coello es una de las dos únicas guardias civiles de tráfico motoristas de Tenerife. Trabaja en el cuartel de Garachico, donde es la única mujer de entre un grupo de 22 agentes. Lorena reconoce sentirse muy a gusto con su profesión porque le permite aunar sus dos pasiones, las motos y ayudar al prójimo, con la paciencia y la psicología como ingredientes básicos. La joven insiste en recordar que su cometido principal es el auxilio en carretera y no sólo detectar las infracciones.
-¿De dónde le viene la vocación?
“Yo soy de La Gomera y de pequeña los veía y me llamaban la atención. A los 19 años vine a Tenerife para prepararme. Fui a la academia de Baeza, aprobé, estuve un año de prácticas en Tacoronte y luego dos años y medio en Tenerife II. Fue allí cuando decidí prepararme las pruebas de tráfico”.
-Hay pocas mujeres, ¿verdad?
“Sí en Tenerife sólo somos dos. Yo llevo casi cuatro años con la moto. Son unas pruebas muy complicadas en las que incluso tienes que acostarte o ponerte de pie sobre el sillín con la moto en marcha. La moto es un riesgo pero también se presentan pocas mujeres. En mi promoción, fueron 130 motoristas y sólo cuatro mujeres. Aprobamos dos”.
-Es la única chica del cuartel… ¿Cómo se lleva esta situación?
“Exactamente igual que si fuera chico. En el cuerpo hay bastante igualdad. Las mujeres y los hombres cobramos lo mismo, tenemos los mismos horarios y los mismos turnos. Todo igual”.
-Y los civiles, ¿las respetamos igual?
“Por lo general sí, pero es cierto que a algunas personas mayores les cuesta un poco aún. Te diriges a ellos, y ellos inconscientemente se dirigen al compañero que va conmigo. Pero no creo que sea por la profesión ya que es algo que todavía se aprecia en otros ámbitos. Por ejemplo, si voy con dos chicos y pedimos un refresco y dos cervezas, siempre me sirven el refresco mí. Está comprobado”.(Risas)
-¿Qué hay que tener para ser Guardia Civil?
“Lo más importante es que te apasione, porque se pasan situaciones muy duras y te tiene que gustar. Hay que estar muy seguro ante situaciones extremas. De resto, es necesaria mucha paciencia, aguante y psicología”.
-¿Cree que los ciudadanos entienden su trabajo en la Guardia Civil?
“Nuestro principal cometido es auxiliar en carretera y no sólo controlar la alcoholemia o poner multas”.
-¿Qué es lo que más le gusta?
“Me encanta poder ayudar y me siento afortunada. Cada día vengo a trabajar con muchas ganas, me siento muy privilegiada”.
