
El Juzgado de Instrucción número 3 de Mollet del Vallés ha imputado a varios mandos de los Mossos por ordenar a sus subordinados que permitiesen la consulta ilegal del 1-O.
En concreto, un sargento se dirigió a sus agentes enseñando una foto de su hermana votando y diciendo: «Somos la policía del pueblo de Cataluña y nadie nos va a ver pegando a nuestro pueblo ni quitando urnas; quien no lo vea así es un fascista».
Además mandos de Mossos falsearon el número de votantes en los colegios para no tener que actuar, y presumían de saber donde estaban escondidas las urnas y de no retirarlas.
La desobediencia de los Mossos durante la consulta ilegal excedió la conducta pasiva tal y como EL MUNDO revelado. En realidad, tanto sus mandos como buena parte de los agentes se prestaron a ejercer de arietes de una votación ilegal, vulnerando así el mandato judicial, quedando acreditado el papel central que ejerció la policía catalana en el golpe perpetrado por el independentismo el 1-O.
