
Las operaciones del Equipo Mujer-Menor (EMUME) de la Guardia Civil de Alicante han conseguido liberar a 13 víctimas y desmantelar varias organizaciones criminales, según el balance anual.
La Guardia Civil ha desarrollado seis operaciones de este tipo con 25 detenidos por delitos de trata de seres humanos, ha informado en un comunicado
En febrero se puso en marcha la operación Aciclovir, con la que se desmanteló un grupo organizado que obligaba a mujeres a prostituirse.
Se liberó a tres mujeres a raíz de la investigación, y se detuvo a dos personas de un grupo que actuaba en la zona sur de Alicante. Además, durante los registros se encontró cocaína y metanfetamina.
La Guardia Civil averiguó que las mujeres eran captadas en sus países de origen mediante engaño de un trabajo digno y próspero en España, y cuando llegaban aquí las ponían en las carreteras o eran llevadas a clubes con la excusa de que ahora era lo mejor y que más adelante ya les buscarían otro trabajo.
Las víctimas eran sometidas a un proceso mediante el cual lograban un control total sobre ellas mediante la violencia y la intimidación, las amenazas de contar su verdadera profesión en sus países de origen o suministrándoles sustancias adictivas para lograr su obediencia.
En otra operación, ésta en abril, la Guardia Civil tuvo conocimiento de la venta de una menor por parte de sus progenitores, en un matrimonio pactado, y detuvo a 4 personas por trata de seres humanos.
En mayo, a través de programas para compartir archivos, se descubre que diferentes usuarios anónimos estaban intercambiando archivos con contenido pornográfico, imágenes y vídeo en el que aparecían menores.
La operación concluyó con cuatro detenidos en diferentes provincias españolas por un delito de corrupción de menores.
En julio, en una operación contra la explotación sexual de mujeres, el EMUME de Alicante detuvo en Torrevieja a dos personas y en Madrid a otras cinco, y liberó a cinco víctimas.
Un mes más tarde se produjo la detención de dos personas más por un delito de prostitución en el que los detenidos obligaban a una mujer a prostituirse mediante violencia e intimidación.
Finalmente, en octubre se desmanteló una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y que operaba en tres provincias españolas: Málaga, Gran Canarias y Alicante.
Las víctimas eran trasladadas por la organización a las zonas más turísticas y las distribuían llevando a las de mejor aspecto físico a los clubes de alterne selectos, mientras que al resto las obligaban a prostituirse en la vía pública.
El líder de esta organización estaba buscado en varios países europeos y, junto a él, se arrestó a seis personas más, y se consiguió liberar a cuatro víctimas en el momento de las detenciones.
La Guardia Civil ha destacado que a pesar de la dificultad de las operaciones, ya que en la mayoría no existía denuncias previas, las investigaciones de los agentes del EMUME han conseguido desarticular complejos entramados criminales, con una fuerte disciplina entre sus miembros, con la que trataban de eludir la acción de la justicia.
