
Para que la administración de los caudales en las cajas de los Tercios sea en todos conceptos bien llevada, los cajeros, por insignificante que sea una cantidad, darán de ella entrada, con anotación en el libro de caja, explicando bien su concepto y origen, a fin de que no ofrezca duda, y asimismo lo efectuarán de las salidas con igual especificación.
Si fueren alcances traídos por algún individuo de ingreso, según ajuste de su anterior Cuerpo, servirá además de base para continuarle el débito o crédito que le resulte en la libreta que por su compañía ha de abrírsele al ser alta en ella, para que de este modo desaparezcan reclamaciones impropias del Cuerpo.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Madrid 26 de mayo de 1852.
El Duque de Ahumada.
Sr. Coronel Jefe del… Tercio
