
La Guardia Civil vuelve a desfilar por Barcelona, aunque sea de forma testimonial, y lo hace por las mismas calles en que en octubre 1844 lo hicieron sus compañeros, las mismas calles donde realizaron su primer servicio humanitario en Cataluña, las mismas calles donde realizaron su bautismo de solidaridad y se presentaron como solo los grandes hombres saben hacerlo, arriesgándose para auxiliar a los demás, aquellos primeros guardias civiles que llegaron a Barcelona para crear el 2º Tercio del Cuerpo, fueron los primeros que salieron a auxiliar a la población, pese a las inclemencias del tiempo, sin dudarlo, en pleno temporal que asolaba la ciudad de Barcelona.
El pasado sábado cinco guardias civiles a caballo con el uniforme de gran gala volvieron a salr a las calles de Barcelona, pese a las críticas nacionalistas a la presencia en Cataluña de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del acoso del Ayuntamiento de Barcelona a su Guardia Urbana, críticas y acoso que no han impedido la celebración en la capital catalana de la festividad de San Antonio Abad, conocida popularmente como «Els tres tombs», con la participación de lo que queda de la sección montada de la policía local y la presencia testimonial de los cinco guardias civiles de a sección de Caballería de la Guardia Civil.
El desfile tuvo lugar este sábado por la mañana en el barrio del Mercado de San Antonio de Barcelona y la principal novedad fue la ausencia de la banda de música de la Guardia Urbana, desmantelada por Ada Colau, así como de la sección deportiva hípica de los Mossos d’Esquadra. Sin embargo, un grupo de lanceros de la policía municipal, el quinteto de la Guardia Civil y los miembros de la Federación «Tres Tombs de Sant Antoni» desfilaron a caballo por las principales calles del barrio. En un carruaje de época portaban al santo. El acto concluyó en la plaza de San Jaime.
