
Hay muchas películas, series de tv, obras de teatro, sainetes e incluso zarzuelas en las que interviene o se alude a la Guardia Civil. Nosotros hemos seleccionado algunas películas, unos filmes que nos hacen recordar muchas cosas acerca de nuestro querido instituto.
Esta gran herencia de orden y ley, instituida por el Duque de Ahumada, hizo que terminase el caos por nuestros caminos, la picaresca en los negocios y las agresiones internas y externas de todo tipo. La Guardia Civil se basa en algo muy sencillo: “el Honor es mi Divisa”. Pues las instituciones complejas y muy legisladas, aquellas en las que el Honor ocupa un segundo plano, porque se basan en la desconfianza y exigen una normativa para todo, nos hacen recordar al Senador y Jurista romano Tácito, con su famosa frase: corruptissima re publica plurimae leges, lo cual viene a traducirse – un poco libremente, pero con total acierto en la intencionalidad de su creador – como “cuanto más corrupto es el estado, más leyes tiene”. Y no miro a nadie que legisle; Congreso, Senado, Gobierno, Parlamentos y gobiernos autonómicos, Ayuntamientos, Unión Europea (comisión y parlamento europeos), acuerdos internacionales muy diversos, etc. Bien, pues en ese maremoto legal (muchas veces contradictorio) ha de desenvolverse la Guardia Civil. Y lo consigue, tal como vemos con la UCO, por ejemplo, que no se casa con nadie.
Esta tarea perseverante y honesta se ve reflejada en muchas películas, aunque también en otras se le ataca, tal vez como venganza de los faranduleros un tanto inmorales, controlados en sus manipulaciones económicas y éticas de la población. Algunos partidos políticos y, sobre todo, algunos de sus impresentables dirigentes, acosan a la Guardia Civil, pues temen el control de su presunta impunidad, dado que la Guardia Civil no se casa con nadie. Ante las asechanzas de unos y otros, acusándoles de partidismo, responden como lo hiciera Sócrates: “yo solo sé que no se nada, y como sé que no se nada, eso quiere decir que ya sé algo”. Esto, traducido al Román Paladino viene a significar: “que me doy cuenta de que me intentas presionar para que no sea honrado y así justificar tu falta de moralidad y decencia, pero vas de ala”. Pues eso, como dice el viejo chiste: “a propósito de nabos, ¿cuándo se casa su hija?”, es decir, que no me vengas con cuentos y devuelve lo que has robado o confiesa lo que has hecho.
La película de hoy, EL PRIMER CUARTEL, trata de una historia de la guerra carlista. Mientras Fernando del Castillo, capitán del ejército carlista, resiste el ataque de las tropas nacionales al mando del Duque de Ahumada, su hermano Gregorio huye cobardemente. Terminada la guerra y derrotado Fernando, el duque le ofrece el puesto de capitán en el nuevo instituto de la Guardia Civil, cargo que le llevará a perseguir bandoleros entre los que se encuentra su hermano Gregorio. Una historia de heroicidad y decencia, de lealtad y honradez llevadas hasta el extremo del enfrentamiento familiar. Una historia llena de heroicidades y de grandeza de espíritu.
Los datos para su búsqueda son:
Título: El Primer Cuartel. Director: Ignacio F. Iquino. Guion: Ignacio F. Iquino, José Antonio de la Loma. Género: Drama. País: España. Año: 1966. Duración: 106 minutos. Música: Enrique Escobar. Fotografía: Jaime Deu Casas.
Los intérpretes principales son: Sergio Aparici, Juan Aymerich, Manuel Bronchud, Gloria Cámara, Javier Conde, Joaquín Díaz, Alberto Gadea, Carmen Gallen, Manuel Gas, Gaspar González Jr., Miguel Graneri, Gérard Landry, Marta May.
Ignacio Iquino, como hemos dicho, es su director y gran artífice: Nació el 25 de octubre de 1910 en Valls, Tarragona. Fue fotógrafo al comienzo de su carrera, y en 1933 realizó la que tal vez fuera su primera obra conocida: un documental titulado Toledo y el Greco.
En su filmografía se cuentan más de un centenar de títulos, repartidos entre dramas, comedias, cine negro y, hacia el final de su carrera, obras más mediocres, como wésterns y películas pseudoeróticas, relacionados con temáticas bastante acordes con el cine español de la transición, en la época del destape. Unánimemente considerado por la crítica como un director prolífico e irregular, ha pasado a la historia de nuestro cine como uno de los realizadores más destacados de su generación junto a nombres como Rafael Gil o José Luis Sáenz de Heredia. Empezó a ser conocido por el gran público a principios de los años 40, con títulos como El difunto es un vivo (1941), primera y mejor adaptación de la conocida pieza teatral. En los siguientes años, rueda una serie de películas al uso del cine español de la época, con alguna excepción: Brigada criminal (1950), una de las escasas muestras del thriller rodadas en España, y la película El Judas (1952), primer film rodado en catalán después de la guerra civil, o Buen viaje, Pablo (1959), con Ettore Manni y Gisia Paradis, una de sus mejores películas, que aborda un tema insólito en la trayectoria del realizador: el de un viajante de comercio y el trasfondo de sus relaciones personales y profesionales, lo que sirve a Iquino para profundizar en la sociedad española de la época y casi diseccionarla. Este film, hoy olvidado, entronca con ese tipo de películas que intentaron establecer una mirada directa a la sociedad de aquella época, directa o camufladamente. Su película El primer cuartel (1966) aborda la época fundacional de la Guardia Civil y sus antecedentes con gran acierto y fidelidad historiográfica, siendo uno de los diversos títulos en la historia del cine español en los que su guion gira alrededor de la Benemérita. E final de los años 60 marca su declive como director: el número de títulos que rueda va aumentando a la vez que disminuye la calidad de éstos, iniciándose en el llamado «spaghetti-western» mediante coproducciones con Italia, Alemania y Francia. Pero también, a su vez, en los 70 resurge, apoyándose en la mayor apertura temática, con una serie de títulos de éxito como Aborto criminal (1973), Los violadores del amanecer (1978) y Las que empiezan a los quince años (1978). En los 80 se destaca como realizador de las mejores películas eróticas españolas del período, como en La caliente niña Julieta, protagonizada por Andrea Albani. Como vemos, una de cal y otra de arena. El dinero, que es muy mal consejero… Falleció el 29 de abril de 1994 en Barcelona, a la edad de 84 años.
Se puede ver la película “on line” a través de internet.
Una gran película, con la exaltación del honor y del deber frente a cualquier acoso, incluso familiar, que nos incite a la corrupción y deshonestidad. Merece la pena verse esta película.
Francisco Hervás Maldonado
Coronel Médico (r)
