
Trece agentes de la Guardia Civil resultaron heridos ayer tarde en un accidente durante un entrenamiento con armas de fuego en un polígono de tiro de Logroño, en La Rioja, cuando al parecer instructores del C.A.E. realizaban prácticas propias del curso de A.D.E. con los alumnos.
Los heridos fueron atendidos inmediatamente en el lugar de los hechos. Las heridas de bala fueron en piernas y brazos por impacto directo y también porque alguna salió rebotada. A dos de los afectados de mayor consideración tuvieron que practicarles un torniquete para detener las hemorragias. Al más grave, una de las balas le seccionó la arteria femoral. Pese a la gravedad de las heridas en algunos de ellos, no se teme por la vida de ninguno.
Al parecer, uno de los agentes disparó una ráfaga con un fusil de asalto HK-G36 sobre sus compañeros pensando que el arma estaba municionada con munición de fogueo. Sin embargo, la munición era real y los disparos alcanzaron a trece guardias civiles. Entre ellos, a un capitán y un teniente, según fuentes policiales.
La investigación sobre lo ocurrido se abrió de forma inmediata.
Los agentes participaban en un curso destinado al Grupo de Acción Rápida, la unidad de élite de la Guardia Civil, que se encargan de la lucha antiterrorista.
El CAE es el centro donde la Guardia Civil forma a los agentes del GAR, pero también donde se imparten cursos de protección de personas, tiro selectivo y control de masas.
