motorista guardia civil

La adquisición, anunciada hace más de un año, se retrasó por falta de presupuesto. Los nuevos dispositivos captarán excesos de velocidad a 40 metros de distancia en dos carriles de carretera

Tráfico desplegará nuevos medios aéreos y terrestres para tratar de frenar los accidentes mortales y con heridos graves en carretera. Al refuerzo de las horas de vuelo de Pegasus, sobre todo en autovías y autopistas, se sumó en los últimos meses la intensificación de la vigilancia en tramos de carreteras convencionales identificados como los  peligrosos, así como la puesta en marcha de campañas de control sobre el estado de los vehículos, el consumo del alcohol y/o drogas y la velocidad.

A las avionetas y drones que se propone utilizar la DGT para controlar el tráfico y detectar excesos de velocidad o conductas de riesgo como adelantamientos indebidos, un sistema que ensayó este verano en Canarias, se añaden nuevos medios terrestres.

Un total de 60 nuevos radares portátiles para las motos de la Agrupación de Guardia Civil de Tráfico, según avanzamos desde Benemérita al Día en julio del año pasado.

Estos nuevos cinemómetros láser ya habían sido anunciados en verano de 2016 por la entonces directora de la DGT, María Seguí, pero por falta de presupuesto no se concretó finalmente el proceso de contratación. Más de un año después del anuncio, Tráfico ya ha confirmado la adquisición de estos nuevos controles de velocidad para los motoristas de la Guardia Civil, si embargo su entrega a las distintas Agrupaciones «no será inminente», según avanzan desde el departamento que dirige Gregorio Serrano, con lo que todo apunta que no será hasta el próximo año cuando estos dispositivos entren en funcionamiento.

Según el pliego de condiciones técnicas del contrato, cada equipo de medición de velocidad captará velocidades de hasta 250 km/h a una distancia de 15 a 40 metros en dos carriles de carretera y con temperaturas de 0 a 50 grados, y la batería tendrá un mínimo de cinco horas de funcionamiento. Los equipos contarán con trípodes con soporte y funda, ordenadores portátiles o tabletas para la gestión de las infracciones, soportes magnéticos y para guardarraíl, maletas de transporte y manuales de funcionamiento y de mantenimiento.

Múltiples ubicaciones

Estos nuevos radares láser portátiles, cuyo coste total asciende a 860.000 euros frente a los más de 1,3 millones por los que Tráfico había licitado este servicio, permiten múltiples ubicaciones, posibilitando que los agentes que prestan servicio en moto realicen controles en diferentes emplazamientos, así como que se incremente la vigilancia en aquellos tramos de elevada accidentalidad y excesos de velocidad. 

Benemérita al día - Periódico Digital
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