
El Boletín Oficial del Estado, ha publicado este jueves el Real Decreto con el nombramiento del nuevo jefe del Servicio de Seguridad de la Casa Real, el coronel de la Guardia Civil Miguel Herráiz Alarcón. Herráiz asume el cargo que quedó vacante tras el fallecimiento del también coronel de la Guardia Civil José María Corona Barriuso, que murió el pasado 10 de octubre en Madrid tras luchar cuatro años contra una grave enfermedad.
Don Felipe ha nombrado jefe del Servicio de Seguridad de su Casa a uno de sus más cercanos colaboradores, pero ha querido dejar vacante este puesto durante un mes en recuerdo y homenaje al que fue mucho más que su jefe de Seguridad, José María Corona Barriuso, que se incorporó al Palacio de La Zarzuela en 1982, cuando empezó a acompañar como escolta al entonces Príncipe, que tenía catorce años, y acabó compartiendo con el Rey los últimos 35 años de su vida.
Por expreso deseo de Don Felipe, Corona seguía figurando este jueves como jefe del Servicio de Seguridad en la página web de la Casa del Rey. Es más, el Palacio de La Zarzuela dará a conocer el nuevo nombramiento el próximo lunes, transcurrido ya un mes del fallecimiento de José Corona, aunque la noticia del nombramiento se ha publicado ya en el Boletín Oficial del Estado, de este mismo jueves mediante Real Decreto firmado por el Rey y el presidente del Gobierno, con fecha del 5 de diciembre: «En virtud de lo prevenido en el artículo 65, apartado 2, de la Constitución, y conforme a lo dispuesto en los artículos 10.1 y 9.3 del Real Decreto 434/1988, de 6 de mayo, vengo en nombrar jefe del Servicio de Seguridad de Mi Casa a don Miguel Ángel Herráiz Alarcón».
El nuevo jefe de Seguridad de la Casa del Rey también es una persona muy cercana a Don Felipe. De hecho, se incorporó a La Zarzuela en 1988 cuando Don Felipe empezó a estudiar Derecho y ocho asignaturas de Económicas en la Universidad Autónoma de Madrid. Herráiz procedía del Grupo Antiterrorista Rural de la Guardia Civil y también se matriculó y se licenció en la carrera de Derecho. Desde entonces, el guardia civil se ha venido ocupando, con distintas responsabilidades, de la protección de Don Felipe y de la de su familia. La Constitución establece en su artículo 65.2 aue «el Rey nombra y releva libremente a los miembros civiles y militares de su Casa».
