
Discurso del Director General de la Guardia Civil D. Jose Manuel Holgado Merino, en el acto de despedida de la Bandera de los próximos Oficiales de la Guardia Civil en Aranjuez, y con motivo de su propia despedida como Director General, celebrado en la Academia de Oficiales de la Guardia Civil de Aranjuez.
Autoridades, Caballeros y Damas Alféreces Cadetes, Oficiales, Suboficiales, Cabos y Guardias Civiles, Señoras y Señores.
En el año 1961, el presidente norteamericano John F. Kennedy realizó una visita a la oficina principal de la NASA. Durante su transcurso, se encontró con un empleado de la limpieza que estaba barriendo el suelo; el presidente comenzó una conversación con él y le preguntó “Y usted ¿qué hace aquí en la NASA?”, a lo que el empleado contestó “¿Yo?, ayudar al hombre a llegar a la luna”.
Esa misma filosofía es la que me gustaría que adoptéis a partir de este momento los Caballeros y Damas Alféreces Cadetes que formáis por última vez en este patio de Armas, porque el trabajo que realice cada uno de vosotros, será fundamental para lograr los más altos objetivos de la Guardia Civil, proteger y servir al ciudadano y defender a España.
Hoy os despedís de la Bandera y, en pocos días, en Zaragoza, iniciareis vuestro devenir profesional tras recibir los despachos del empleo de Teniente.
Durante cinco años habéis superado un ambicioso y multidisciplinar plan de estudios, con la inestimable ayuda de todos los que conforman la Academia de Oficiales y el Centro Universitario y, por fin, ha llegado ese momento tan esperado por todos vosotros, también por todos vuestros familiares y amigos que os acompañan y, por los que, desde la distancia o el recuerdo, ocupan parte de vuestros pensamientos.
En breve, afrontareis vuestros primeros destinos como Oficiales de la Guardia Civil. Confiad en lo que habéis aprendido y actuad siempre haciendo gala de los valores que esta Institución representa. No dudo de que sabréis proceder, en cada caso, supliendo la falta de experiencia inicial con el más alto sentido del deber y la responsabilidad, con afán de superación y con espíritu de sacrificio, haciendo gala con orgullo de ser un Oficial de este Benemérito Cuerpo.
No quisiera perder la oportunidad de saludar en este acto a los miembros de los Cuerpos Policiales que, procedentes de diferentes países, han cursado estudios en esta Academia de Oficiales y que hoy también se despiden. Gracias por el esfuerzo personal y profesional que habéis llevado a cabo. Espero que hayamos dejado en vosotros un grato recuerdo que ayude a hermanar aún más a nuestras naciones.
Pero me vais a permitir que os robe parte del protagonismo que os corresponde por mérito propio, porque también yo me despido hoy. Hace algo más de 18 meses, pronuncié mis primeras palabras en la toma de posesión del cargo para el que el Gobierno de la Nación me consideró apto: Director General de la Guardia Civil.
Han sido 18 meses que me han proporcionado una de las mayores satisfacciones en mi devenir profesional; muchas gracias a todos, porque me habéis facilitado enormemente el mando en cada ocasión.
Hoy me toca deciros adiós.
Si durante mi toma de posesión afirmé que, como buen castellano, en el binomio sentimiento-razón, me inclinaba por la segunda, debo reconocer que, en este momento, existe entre ambos un inestable equilibrio.
Y tengo que reconocer que no es la tristeza la que predomina; ha sido un periodo de balance muy positivo, y eso nunca puede ser motivo de tristeza.
En aquellas palabras intenté delimitar unas líneas de actuación, unos fines, que considero se han cumplido con creces:
– La formación de los guardias civiles ha sido un referente en este año y medio, impulsando los centros de enseñanza y mejorando sus medios y procedimientos, con el nuevo reglamento de ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil, así como fortaleciendo la gestión del conocimiento desde este Centro Directivo.
Un hito a remarcar es la estrecha colaboración con la Gendarmería Nacional francesa, contando este año en Valdemoro con un Compañía de sus alumnos y sentando las bases para un intercambio permanente entre nuestros países.
– Se ha mejorado la calidad de vida de los guardias civiles a través de la aprobación de normas del ámbito de personal, como la ley de destinos, actuaciones desde el Mando de Apoyo e Innovación para mejorar dependencias y material y, fundamentalmente, a través de bases sólidas para la consecución de la equiparación salarial con otros Cuerpos similares; algo que os pertenecía en justicia.
– Hemos mejorado protocolos de actuación para lograr una mayor seguridad integral de las víctimas, fundamentalmente las mujeres y los menores, por su especial vulnerabilidad.
– Somos un referente en lo que se refiere a la lucha contra la inmigración irregular, campo en el que se debe seguir trabajando para acabar con las mafias que introducen a personas de forma ilegal en el territorio de la Unión Europea.
– Se han obtenido grandes logros en la lucha contra el terrorismo yihadista, amenaza latente contra la que luchan nuestros agentes en todos sus ámbitos, tanto dentro como fuera del territorio nacional, para su completa neutralización.
– En vuestra lucha infatigable contra la banda terrorista ETA, estoy seguro que, en honor a todas sus víctimas, continuareis trabajando para que ninguno de sus crímenes quede impune.
Además de todo ello, se ha avanzado en diversas cuestiones gracias a Convenios de colaboración a nivel nacional e internacional, afianzando procedimientos para lograr la igualdad efectiva de hombres y mujeres dentro del Cuerpo, o mejorando los recursos con los que cuentan nuestros Guardias Civiles para desempeñar su trabajo.
Hemos trabajado juntos para lograr muchas metas, demostrándome en las situaciones más complicadas, la enorme capacidad de sacrificio de todos vosotros.
Durante algo más de 18 meses, he podido entonar con vosotros la letra de vuestro himno: INSTITUTO GLORIA A TI; me habéis hecho entender el auténtico significado de estas palabras, me habéis hecho entender el por qué POR TU HONOR QUIERO VIVIR, y he podido observar en este canto, con el orgullo de un padre, cómo se desgañitaban vuestras gargantas en los peores momentos con un VIVA ESPAÑA, VIVA EL REY, VIVA EL ORDEN Y LA LEY, VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL.
Sois BENEMERITO INSTITUTO, por haberos concedido en el año 1929 la Gran Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia; aunque mucho antes ya os habíais ganado la admiración de todos, gracias a la protección que prestabais en pueblos y caminos.
Y sois GUARDA FIEL DE ESPAÑA ENTERA, lo que quedó demostrado sin lugar a dudas cuando la unidad de nuestro país se vio amenazada y fuisteis capaces de responder como sólo los mejores saben hacer.
Hoy, la Guardia Civil continúa siendo un referente para todos, porque LLEVA EN SU BANDERA EL LEMA DE PAZ Y HONOR, y en un tiempo como el que vivimos, es necesario que podamos contar con profesionales como vosotros, con cuadros de mando leales, con guardias civiles y personal civil que han demostrado en cada momento absoluta dedicación al servicio, haciendo gala de férreos y ejemplarizantes principios POR GLORIFICAR EL NOMBRE QUE EL GRAN AHUMADA TE DIERA.
Jurasteis ante nuestra Bandera defender a España y sus ciudadanos con vuestra vida, si ello fuera preciso, lo que también he podido comprobar en el tiempo que he tenido el honor de compartir con vosotros. Todos conocemos algún compañero caído al que decir aquello de CON TU SANGRE NOBLE Y FIERA, HAS BORDADO TU BLASÓN, como al cabo 1º Diego y a los guardias civiles Cayetano, Rafael, Felipe, Ulises, José María, Víctor y Víctor Jesús.
Valores que hoy en día no son frecuentes, se reúnen en cada uno de vosotros para demostrarnos a todos que no debemos dejarnos llevar por el relativismo actual, por la normalización de comportamientos que se alejan de la ética. Así, el VIGOR, FIRMEZA Y CONSTANCIA, el VALOR EN POS DE LA GLORIA, el AMOR, LEALTAD Y ARROGANCIA, IDEALES TUYOS SON.
Y, a pesar de que vuestro liderazgo no se deriva de la fuerza de las armas, sino de los hombres y mujeres que durante 174 años, dentro y fuera del territorio español, han sabido formar parte de una línea ininterrumpida de sacrificio que ha logrado que POR TI CULTIVEN LA TIERRA y LA PATRIA GOCE DE CALMA, habéis demostrado que sabéis combatir en los momentos en los que así se os ha demandado, de forma que POR TU CONDUCTA EN LA GUERRA, BRILLA AIROSO TU PENDÓN.
Por todo ello, por el inmenso honor que me ha supuesto formar parte de este Cuerpo, dejadme que grite con vosotros por última vez: INSTITUTO GLORIA A TI, POR TU HONOR QUIERO VIVIR, y así, como en cada discurso pronunciado, concluir con:
Mi Teniente Coronel, mande firmes
VIVA ESPAÑA,
VIVA EL REY,
VIVA EL ORDEN Y LA LEY,
VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL.
Muchas gracias
José Manuel Holgado Merino
Director General de la Guardia Civil
(17 de noviembre de 2016 – 29 de junio de 2018)
