
El can tiene once años y, después de dedicar años a la Guardia Civil en Melilla, está felizmente retirado en la provincia gallega
Berry está felizmente retirado en Pontevedra. Allí ha sido adoptado después de dedicar buena parte de su vida a la Guardia Civil, donde trabajaba detectando explosivos. Como explica su adoptante al Faro de Vigo, encontró a su mascota a través de la Asociación Héroes de 4 Patas, la entidad que se encarga de buscar familias a los canes que trabajan codo a codo con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. El perro está encantado, según asegura su nueva familia.
