“Lo bien colocado de sus prendas, y su limpieza personal

han de contribuir en gran parte á grangearle la consideración pública”.

Artº. 9º  de “La Cartilla”

    No se puede desvincular el uniforme de la persona, por lo que la evolución de “estado de policía” ha sido lento, pero progresivo desde la misma fundación, teniendo regulación incluso el uso del bigote, patillas , perilla y barba.

    Así, en  “La Cartilla”, y para la puntual y cumplida observancia rezaba:

“8º El Guardia Civil lo mismo en la capital de la Monarquía, que en el despoblado mas solitario, no deberá salir nunca de su casa cuartel, sin haberse afeitado lo menos tres veces por semana, teniendo el pelo y las uñas cortadas, bien labado (sic), peinado y aseado, limpiando diariamente las botas y zapatos.

9º Lo bien colocado de sus prendas y, su limpieza personal, han de contribuir en gran parte á grangearle la consideración pública.

10º El desaliño en el vestir infunde desprecio”.

Sección Central.- Circular.- Siendo una de las primeras circunstancias para que los Cuerpos adquieran prestigio necesario, y lo que desde el principio da a conocer en los de nueva creación, si la disciplina se cimenta en los términos debidos, que se observa en toda la mayor uniformidad cuidará V. S., escrupulosamente, que tanto los señores Gefes (sic) y Oficiales, como las clases de tropa que tienen a su órdenes, usen el bigote de todo largo del labio, sin permitir ninguna clase de perilla, y que el pelo se lleve siempre cortado a cepillo, sirviendo esto en los Oficiales para dar ejemplo a la tropa, y en ésta para el aseo, que el cuerpo debe ser esmerado ante todos los conceptos.- Se servirá V. S., acusarme el recibo de esta orden, dándola en todas partes, el más exacto cumplimiento.-Dios guarde a V. E., muchos años.-28 de noviembre de 1844.-El Duque de Ahumada.-Sr. Coronel Gefe (sic)…del Tercio”.

Sección Central.- Circular.- El bigote mandado usar por todas las clases militares en las del Cuerpo de mi Inspección, lo llevarán precisamente ocupando naturalmente toda la extensión del labio superior, cuidando los Gefes (sic) de los Tercios, no se modifique esta disposición por ninguna causa ni pretexto, como he observado hacen algunos, afeitándose la mayor parte de este adorno militar, dejando solo como bigote, el vello que crece debajo de la nariz.- Dios guarde a V. E., muchos años.-Madrid 19 de diciembre de 1848”.

En la Circular 3/1996 de “Normas de uniformidad y policía”:

“2.3.- Las patillas, en los hombres, se cortarán horizontalmente, sin que desciendan por debajo de la altura media del pabellón de la oreja, ni asciendan tanto que queden suprimidas.

2.4.- El bigote no descenderá de las comisuras de los labios por sus bordes laterales, ni sus guías alcanzarán un desarrollo exagerado. Se mostrará siempre aseado y recortado de forma que deje visible el labio superior.

2 5.- La barba, que no estará separada del bigote, se llevará recortada con una longitud máxima de tres centímetros. El que aspire a dejársela esperará su crecimiento durante un período de permiso o convalecencia. El resto de la cara debe ir perfectamente afeitada, perfilando los bordes de la barba.”

    Para complementar esta breve reseña no podía faltar, obviamente, la  incorporación de la mujer al Cuerpo en 1988-89. Este gran avance trajo consigo la adaptación, modificación y creación de nuevas normas para fijar los principios básicos, para cuando vista uniforme y este de servicio.

2.- Cabello.

Debe estar siempre limpio y correctamente cortado. Si su longitud sobrepasa el borde superior del cuello de la camisa se llevará recogido o formando trenza. No se emplearán tintes que den al cabello color distinto a cualquiera de los naturales.

3.- Peinados.

No se permiten los que impidan encajar debidamente la prenda de cabeza. Deben evitarse los prendedores u objetos similares: si fuese necesario se usaran horquillas negras ordinarias o cintas de color verde similar al de la camisa, o negras.

4.- Maquillaje.

Debe evitarse aquel que por su color, intensidad o naturaleza sea estridente o desentone con el uniforme.

5.- Lápiz de labios.

Únicamente pueden utilizarse los de tono claro en los que predomine el color rosado.

6.- Uñas.

Deben mantenerse cuidadas v limpias, bien cortadas y no demasiado largas. Pueden usarse esmaltes transparentes o de color a juego con el lápiz de labios.

9.- Aderezos y alhajas.

No deben llevarse collares o colgantes a la vista; sobre el uniforme no se exhibirán alfileres, prendedores u otros elementos ajenos a los distintivos o condecoraciones a cuyo uso se tenga derecho. Los pendientes serán de una pieza, sin partes móviles; su tamaño no debe desbordar el lóbulo de la oreja; se permite el uso de una o dos sortijas colocadas en el dedo asignado a la alianza siempre que no sean ostentosas por su diseño o tamaño. No podrán utilizarse pulseras de adorno.”

Fuentes

Circular de 28 de noviembre de 1844, DGGC.

Real Orden de 20 de diciembre de 1845, DGGC.

Circular de 19 de diciembre de 1848, DGGC.

Orden General nº 54, de 12 de abril de 1989. (BOC 11) “Uniformidad y cuidado personal de la mujer Guardia Civil.” DGGC.

Circular 3/1996 de 19 de junio ,  “Normas sobre uniformidad y policía”. DGGC.

Por Antonio Sánchez, Historiador y miembro de la GC (A).