La Policía Nacional y la Guardia Civil, en una operación conjunta, han desarticulado en la Vila Joiosa (Alicante) un grupo criminal que se dedicaba a la venta al menudeo de toda clase de drogas. Han sido detenidas nueve personas –5 mujeres y 4 hombres de entre 27 y 65 años, todos de la misma familia– que ocupaban viviendas de forma ilegal, en las que incluso habilitaban «narcosalas» para personas drogodependientes.

Los agentes aprovecharon que los miembros del grupo criminal se sentían asentados y confiados de no haber levantado las sospechas para intervenir y arrestarlos. También habían comenzado a ampliar su radio de influencia para captar nuevos miembros para el grupo y ampliar las instalaciones desde las que operaban, según informan ambos cuerpos de seguridad en un comunicado.

En los registros practicados, se han incautado 61 gramos de cocaína, 316 gramos de hachís, 503 gramos de cogollos de marihuana, 25 gramos de speed y 53 plantas de marihuana en fase de crecimiento. Así como 3.760 euros en efectivo, tres armas ilegales, una defensa eléctrica y dos machetes de grandes dimensiones junto a varios dispositivos tecnológicos empleados por el grupo para cometer la actividad criminal.

A los detenidos se les imputan los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, usurpación de inmuebles, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal.

Tras ser puestos a disposición del Juzgado de Instrucción 4 de La Vila, se ha decretado el ingreso en prisión los dos principales miembros del grupo: un hombre de 26 años, líder del grupo, que dirigía la actividad del resto de miembros y que contaba con numerosos antecedentes y una mujer de 55 años, también con antecedentes previos, quien desempeñaba el rol principal de encargarse de «guardar» la droga.

La investigación arrancó cuando la Policía Nacional y de la Guardia Civil estaban sobre la pista de un grupo criminal, especializado en la venta de droga al menudeo, aunque la localización de los responsables se estaba viendo dificultada debido a que los sospechosos cambiaban continuamente de ubicación.

Procedentes de Benidorm, los miembros del grupo criminal se habían establecido en la capital de la Marina Baixa, población en la que desde hacía unos meses ocupaban viviendas de forma ilegal, donde establecían puntos de venta de droga e, incluso, «narcosalas» que ponían a disposición de sus «clientes».

Asimismo, este trasiego de drogodependientes en la zona tenía muy preocupados a los vecinos, puesto que sufrían las consecuencias de la ilícita actividad.

Durante el pasado mes de abril, los investigadores aprovecharon un momento en el que los miembros del grupo criminal bajaron la guardia, una situación que facilitó el impulso de la investigación que culminó con la realización de los registros de tres viviendas de La Vila, en los que se consiguió detener a todos los implicados en la trama.

Redacción