Más de tres años después de la ilegal decisión del ministro del Interior de cesarlo, el coronel vuelve a mandar a la Guardia Civil de Madrid

primera hora de la mañana de este jueves, para aprovechar bien el día, Diego Pérez de los Cobos llegó a la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid situada en la localidad de Tres Cantos. Sus hombres intuían que no iba a demorar su reincorporación una vez que se hiciese oficial su nombramiento en el Boletín Oficial de la Benemérita. Al llegar ha sido recibido con cariño y mucho respeto. Sus subordinados se han cuadrado a su paso y él les ha saludado con la misma deferencia. Con algunos más íntimos, con los que hay más confianza, ha habido abrazos, sonrisas y felicitaciones por el comienzo de este nuevo mandato.

Su destitución ilegal causó profundo malestar en el seno de la Guardia Civil. Fuentes de alguna asociación de la Guardia Civil celebran el triunfo jurídico: «Es una vergüenza que Diego Pérez de los Cobos haya tenido que esperar más de tres años para conseguir que la justicia revirtiera una decisión ilegal, arbitraria y tan lesiva para el coronel. En cualquier país de nuestro entorno, una situación así habría provocado la inmediata dimisión o cese del Ministro del Interior, salvo en España».

Estas mismas fuentes apuntan a que «el cese de Pérez de los Cobos fue una rabieta y en vez de rectificar inmediatamente, persistieron en su error. Le castigaron. Y ni cese ni sanción para los responsables de tamaña ilegalidad. Se han ido de rositas». Y apuntan: «Ha habido mucha gente que ha dicho que Grande Marlaska le repondría en su puesto y que al día siguiente volvería a cesarlo. Eso no va a ocurrir. Podría ser hasta delictivo además de que la reputación del ministro caería por los suelos y el malestar cundiría entre los miembros de la Benemérita».

El origen de su cese tuvo que ver con la pandemia del Covid. En aquel momento, María Gámez, por entonces Directora General de la Guardia Civil, quiso justificarlo diciendo que Diego Pérez de los Cobos no informó hasta el 22 de mayo de 2020 que desde su comandancia se estaba llevando a cabo una investigación contra el delegado del Gobierno por la manifestación del 8-M. Nada que ver con la verdad, pura ficción. El coronel sí informó desde el primer momento a la cadena de mando de la existencia de esa investigación, que no de los detalles de su contenido, y la justicia lo ha reconocido y por eso el Tribunal Supremo le ha devuelto su puesto al frente de la Comandancia de Madrid.

Redacción