LA NORMA INJUSTA.

La Policía Nacional, se adjudica un bicentenario inexistente e irreal, causando un perjuicio grave a la Guardia Civil, que es la fuerza de seguridad pública a nivel nacional y con continuidad más antigua de España.

En el derecho castellano de la baja Edad Media, existía una fórmula que decía “obedézcase, pero no se cumpla”.

La fórmula de “obedecer y no cumplir”, constituye una respuesta que dieron en la época al problema de la norma injusta.

Posteriormente en la Edad Moderna, se estableció con carácter legal que si alguna norma es contraria a Derecho o nociva carece de fuerza y no obliga.

¿Qué entendemos por norma injusta? Es aquella que contiene reglas contra Derecho, es decir, que establece lo injusto o la lesión de un derecho, procediendo pues de la injusticia, y siendo su objeto lo injusto

Un claro ejemplo de norma injusta es el Real Decreto 665/2022, de 1 de agosto del 2022, publicado el día 2, en el Boletín Oficial del Estado, número 184, del ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, que crea y regula la Comisión para la conmemoración del Bicentenario de la Policía Nacional, del que reproducimos los primeros párrafos:

 El 13 de enero de 1824, por iniciativa del rey Fernando VII, se promulgó la Real Cédula por la que se creaba la llamada Policía General del Reino, antecedente histórico de la institución policial que hoy todos conocemos como Policía Nacional. Desde ese momento se crea en España un único cuerpo policial con dimensión nacional que sienta las bases de una policía moderna con la función de «garantizar el bien y la seguridad pública». A tal fin, se dotó a esa Policía de «unidad, extensión y fuerza», reconociéndola como un «beneficio para la civilización» y la «primera garantía del bien y de la felicidad pública.

Nos encontramos, por tanto, en los orígenes de la Policía de todos los españoles y ante una fecha de gran relevancia en el devenir de nuestro país, al convertirse en una institución de ámbito nacional encargada de velar por la seguridad y de ser garante del bienestar y la convivencia, claves en el desarrollo de nuestra nación.

A lo largo de estos dos siglos de existencia, y a pesar de haber contado con diferentes denominaciones, la Policía Nacional ha servido de forma ininterrumpida a todos los ciudadanos y a España, siempre con un mismo espíritu de servicio público. En 1844 se conocía como Cuerpo de Protección y Seguridad, después, de Vigilancia y posteriormente de Seguridad y Vigilancia.

DISPONGO:

Artículo 1. Creación.

Se crea, bajo la Presidencia de Honor de Sus Majestades los Reyes, la Comisión Nacional para la conmemoración del Bicentenario de la Policía Nacional.


El Real Decreto 665/2022 es injusto, por lo siguiente:
1º.- El relato histórico del bicentenario de la Policía Nacional fue inventado por Martín Turrado Vidal, historiador e inspector jefe de policía, que aprovechando su destino en la secretaria general técnica del ministerio del Interior, en el año 1999 ideó el 175 aniversario, que con el paso del tiempo ha derivado en el irreal e inexistente bicentenario, lo pone por escrito en la página 247, apartado III, “La investigación sobre la historia de la Policía” de su libro “Documentos fundacionales de la Policía”, que copio literalmente:

Lo cierto es que se me pidió una justificación, con lo cual resultó que no fui tenido en cuenta para las conmemoraciones, a pesar de que con mis obras se justificaron, pero sí para su defensa”.

2º.- El relato del bicentenario de la Policía Nacional, no se sostiene, desde el punto de vista académico, histórico, ni documental.
3º.- Existen numerosas pruebas documentales primarias publicadas en la Gaceta, antiguo boletín oficial, que desmienten el inexistente e irreal bicentenario de la Policía Nacional.
4º.- Numerosos historiadores de la propia Policía Nacional, desmienten este irreal e inexistente bicentenario, como son: Los comisarios de policía, Antonio Hinojosa Espinosa, Julio Antón López y Agustín Ripoll Urdapilleta. El oficial de Policía nacional, Jorge Ávila Valladares. El comandante de la policía Armada Julián Delgado Aguado. La historiadora, licenciada por la universidad de Zaragoza, Celia Teixido Guirao. Los doctores en historia y coroneles de la Guardia Civil, Jesús Narciso Núñez Calvo, y Félix González Román.
5º.- Ausencia de datos y argumentos que acrediten la existencia a nivel nacional durante todo el siglo XIX, de la Policía Nacional bajo cualquiera otra denominación, solo la pueden avalar en Madrid, y en algunos periodos ni siquiera en la capital de España, por no existir.
6º.- El museo de la Policía Nacional, narra la historia de este cuerpo, desde 1908, obviando la comprendía desde 1824 a 1908. ¿Qué ocurre con el cariz testimonial y afectivo entre 1824 y 1908? ¿Dónde está la cultura policial entre los años 1824 y 1908?
7º.- Ausencia de publicaciones oficiales en todo el siglo XIX, que dan cohesión a la propia institución, para transmitir las órdenes y circulares a las provincias, ya que según dicen se desplegaron por todo el país desde 1824.
8º.- La Policía Nacional, no acata ni menciona, los reales decretos, dictados por los Gobiernos legítimos de la época, y que son los siguientes:

  • Real Decreto de 14 de agosto de 1827, publicado en la Gaceta el 18, donde se le ordena a la Policía General del Reino, por el artículo 20, que se dediquen en exclusividad a la represión política.
  • Real Decreto de 4 de octubre de 1835, publicado en la Gaceta el día 5, que suprime por “inutilidad” la superintendencia general de policía del reino.
  • Real Decreto de 24 de julio de 1835, artículo 36, que decreta que la seguridad de las personas y propiedades los competentes son los alcaldes.
  • Orden del ministerio de la Gobernación, de 18 de diciembre de 1836, publicada en la Gaceta del día 21, número 746, que dice que, restablecida la ley de 3 de febrero de 1823, los alcaldes constitucionales y de barrio, bajo la inspección de los jefes políticos, velarán por la conservación de la tranquilidad, orden público, seguridad, protección de las personas y de los bienes de los habitantes de sus respectivos distritos.
  • Real Decreto publicado en la Gaceta, de 10 de octubre de 1835, donde en apenas unos meses, el gobierno duplica los efectivos de la Milicia Nacional, encargándoles en todo el país la conservación del orden público y la persecución de los delitos.
  • Real Decreto de 28 de octubre de 1835, que suprime la Contaduría General de la Policía General del Reino y sus empleos, ósea, le quitan los dineros a su disposición y a quienes los manejaban.
  • Real Orden de 26 de agosto de 1836, que suprime el Ramo de Policía, como dispone la Circular 97 del BOPMU de 15 de septiembre de 1836, pues “tal cual ha existido, no solo está lejos de responder del propósito del que debiera ser su verdadero instituto, sino que es del todo incompatible con el sistema constitucional felizmente restablecido, en tanto no se halle circunscrito a proteger la libertad individual y la propiedad”, dándole la organización que convenga en cada provincia.
  • Real Decreto de 2 de noviembre de 1840, publicado en la Gaceta el 3, donde se abole por “corrupta” la Subdelegación Especial de Policía de la Corte de Madrid.
  • Real Decreto de 14 de julio de 1841, donde el ministro de la Gobernación, Facundo Infante Chave, informa en sede parlamentaria al diputado Alonso, que la Policía no existe desde 1836.
  • Real Decreto de 26 de enero de 1844, parte expositiva, que firma el presidente del gobierno Luis González Bravo, donde dice que la abolición completa, entiéndase de la Policía General del Reino se produce en 1840.
  • Real Orden de 31 de diciembre de 1843, del ministro del Guerra, Manuel Mazarredo Mazarredo, que dirige al ministro de la Gobernación, y en donde le dice que en todo el país los únicos que combaten la delincuencia son el Ejército y la Milicia Nacional.

La Policía Nacional se ha beneficiado por intereses espurios de un bicentenario inexistente e irreal, que lo desmiente todas las pruebas aportadas anteriormente, en particular las indicadas de Gaceta, causando un perjuicio o daño de carácter grave a la Guardia Civil, que con sus 180 años de existencia, ostenta  ser la fuerza pública a nivel nacional con continuidad en el tiempo desde su fundación hasta el día de hoy, y todo ello sin estar avalado por documentos y argumentos, al contrario, ocultando datos a la opinión pública y a todas las autoridades del país, sentando un precedente de reconocimiento de méritos a través de la falacia, con menoscabo de la verdad histórica.

Por tanto, el Real Decreto 665/2022, de 1 de agosto del 2022, dictado por el Gobierno actual, es claramente injusto por lesionar un derecho que tiene reconocido y demostrado la Guardia Civil, ya que su relato histórico es fáctico y no admite dudas al respecto y el de la Policía Nacional omite disposiciones publicadas en la Gaceta, mediante reales decretos de los gobiernos legítimos del pasado y que a día de hoy no se pueden ocultar por la dirección general de la policía a la opinión pública, para obtener unos réditos espurios.

 La verdad nos hará libres. Jesucristo.

José Luis Borrero González
Capitán retirado de la Guardia Civil.

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