Francisco Hervás Maldonado, Coronel Médico (r)
El pasado sábado, 29 de junio, estuvimos en Mérida el presidente del Círculo Ahumada y yo, acompañados de algunos policías locales y un representante del Ayuntamiento de nuestra bellísima Augusta Emerita. Se trataba de comprobar el buen resultado de la reforma de un monumento, allí erigido el 1 de junio de 2007. Nos referimos al Monumento a la Guardia Civil, sito en una gran rotonda, en la confluencia de las Avenidas Duque de Ahumada y la de la Hispanidad. Es una obra impresionante realizada por el escultor abulense (de Navaescurial) Don Santiago de Santiago, cuyo coste fue sufragado por los socios del Círculo Ahumada y muchas empresas que colaboran con nuestra Asociación, sin olvidar el apoyo de la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de la ciudad de Mérida.

Izq. Francisco Hervás Maldonado Cnel. (r) Der. Juan José Brihuega, Presidente Círculo Ahumada
Santiago de Santiago (Navaescurial, Ávila, 25/07/1925 – Madrid, 04/02/2023) fue un gran escultor y también pintor, que posee monumentos y esculturas en muchos países del mundo. De hecho, sus grandes monumentos reseñables son 72, siendo el nº 69 en ser erigido el Monumento a la Guardia Civil, de Mérida, cerca de la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil, situada en la Avenida Duque de Ahumada, donde se forma el personal de tráfico de la benemérita.
Este inmenso monumento es el mayor de todos los erigidos en reconocimiento a la labor inestimable de nuestra Guardia Civil y a sus miembros caídos, que dieron la vida por nuestra seguridad. Tantos y tantos fallecidos en ataques y atentados de terroristas, de narcotraficantes, de delincuentes de otros países y del nuestro, de traidores a España, de agresores en otros países en que realizaban misiones de paz y, en fin, de toda la canalla que se nos pueda ocurrir. Eso sí, según nuestras autoridades, ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil son consideradas profesiones de riesgo, mientras que los Mossos, la Ertzaina, mucha Policía Local e incluso algunas profesiones que prefiero olvidar, son consideradas profesiones de riesgo.

Los españoles, en su inmensa mayoría, no pensamos así. Ya va siendo hora de que los responsables otorguen dicha categoría de Profesión de Riesgo a nuestra Guardia Civil y Policía Nacional. Es una mínima labor de justicia en un país que se dice democrático. Solo las dictaduras promueven estas diferencias, lo cual nos hace plantearnos bastantes dudas.
Este monumento, que refleja la fecha de fundación del benemérito cuerpo: 1844, y su lema principal “El Honor es su Divisa” posee un recuerdo escrito a quienes dieron su vida por nosotros. Igualmente, posee dos grupos escultóricos, dedicados a la misión protectora y a la misión humanitaria de nuestro benemérito cuerpo. Finalmente hemos añadido una placa metálica grabada en memoria de nuestro Presidente Fundador, Don Antonio Mancera López (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 20/04/1932 – Madrid, 30/01/2022), hijo y hermano de Guardia Civil, que dedicó su vida al cuerpo desde las diversas empresas en que trabajó. Para nosotros, los socios del Círculo Ahumada, así como los Socios de Honor, es un puntal en el pensamiento de honradez y servicio a todos cuantos lo puedan necesitar.

Desde la fecha de inauguración hasta ahora, a consecuencia de la gran cantidad de elementos que posee el monumento, la composición de la piedra del mismo, las variaciones climáticas y en definitiva, el paso de los años, ha sido preciso restaurar algunas zonas del mismo, de la piedra fundamentalmente, no así del bronce, salvo alguna letra caída, y esto ha sido costeado, como anteriormente en el 2007, por los socios de Círculo y las empresas colaboradoras.
Fue un día excelente y guardamos un recuerdo magnífico, además de por ver bien restaurado el monumento, por la amabilidad de los Policías Municipales y representante del Ayuntamiento de Mérida que nos acompañaron. Allí se gestó una posible ampliación interna de su iluminación. La cosa está en estudio todavía.

Y en su rotonda sigue el monumento, pregonando la grandeza de nuestra Guardia Civil, una profesión generosa y de riesgo, aunque no lo reconozcan las autoridades, fundamentalmente para emplear ese mísero dinero compensatorio en otras cosas que les vienen mejor. Y aquí lo dejo.
Mérida – Madrid, treinta de junio de 2024.

