Corría el año 1997, y este parecía ser factible para iniciar negocios aéreos , pues los mercados turísticos Español y Europeo iban viento en popa, los turoperadores pedían más vuelos, más compañías aéreas querían satisfacer la demanda de los turistas que como espuma iban en crecida constante.

Así , nacería Compañía Canaria de Transporte Aéreo (Seven Air)

Está basó sus oficinas en Santa Cruz de Tenerife, y la base aérea en el aeropuerto de Gando (Las Palmas de Gran Canaria) las Islas afortunadas, ofrecían más posibilidades al turismo, 365 días de maravilloso sol y clima tropical, como se diría hoy en dia 24-7 de diversión turística asegurada y en mitad de dicha aventura que aquí relato, cogí la maleta y sin pensarlo dos veces, volé a aquellas maravillosas islas donde residí varios años.

Se barajaron varios aviones para el proyecto, con requisitos de media capacidad de pasaje, que estos fueran seguros, económicos y capaces de dar saltos entre islas sin el menor de los problemas, y a principios de 1999 adquiere en compra el primer Fokker F-27, con alta en el registro español el 11 de Mayo de ese mismo año con matrícula EC-GYL.

La ambición sería crear una red interinsular, con vistas a futuro en Europa, el avión comienza sus vuelos para Binter Canarias, con rutas entre islas, pero Seven Air estaría abierta a todas las posibilidades turísticas, donde también se realizaban excursiones para varios bróker isleños, con destinos como (Nuakchot) en la región de Mauritania, ruta que despertó el interés turístico y está fue pionera en ello .

En Junio de ese mismo año, se inaugura el aeropuerto de la Gomera y Seven Air se vestiría de Gala para ello, su pista, su terminal verían por vez primera y como primer vuelo a el Fokker 27. El vuelo se realizó partiendo de Gando (Las Palmas de Gran Canaria) llevando como pasaje a periodistas y celebridades de la época, que dieron cobertura a la noticia de inauguración e incluso según relataron los medios, el Comandante dió una pasada por el emblemático Teide a su paso por Tenerife para delicia y vista de los afortunados en aquel vuelo.

En febrero del año 2000 se uniría una segunda unidad de Fokker 27, adquirida en Reino Unido , matrícula EC-GYM, ya que seguía en crecida constante la demanda turística en el archipiélago.

Seven Air, quería seguir creciendo, pero ya apostaba por aviones a reacción que pudieran cubrir el territorio europeo y para ello adquiere varios Boeing B.737-300 (un total de 3). El primero llegaría en junio de 1999 matrícula EC-ELY y tras varios vuelos por europa , firmó un contrato con Aer Leisure, compañía bróker irlandés, usando el AOC de Seven Air , este realizó vuelos que enlazaban Madrid , París e Irlanda.

En el año 2000, bajo demanda , se incorporan a la flota un segundo y tercer Boeing B.737-300 con matrículas EC-HLM y EC-HNO.

La Junta de Andalucía, se encargaría de fletar uno de ellos el EC-HNO , donde se leía Andalucía Directo en su fuselaje y los colores de la bandera Andaluza parecían ondear en cola.

El tercer Boeing 737 EC-HLM se rotuló en fuselaje las siglas y logo de Seven Air .

El triste y final de este sueño no pudo ser, los buenos tiempos para las aventuras aéreas se verían mermadas principalmente por las subidas de los combustibles , e hicieron que Seven Air no encontrara el hueco que tanto luchó, incluso para poder seguir basaría su tercer Boeing 737 en París en el aeropuerto de Charles de Gaulle operando para turoperadores Franceses.

En aquel aeropuerto, la tripulación del Boeing 737 de Seven Air, presenció algo horrible de la historia de la aviación, el trágico accidente del Concorde de Air France en julio de 2000, cuando estos permanecían en espera de autorización de despegue, vieron con sus propios ojos el fatídico accidente del Concorde que se encontraba en carrera, y así caía para siempre un icono de la aviación mundial.

Seven Air, cerraba a principios de 2002, y a finales de Enero de ese año se devolvieron los Boeing 737-300 a las compañías de Leasing.

Los Fokker 27 protagonistas de esta historia, quedaron aparcados durante un tiempo en Gando, pero como si de buitres se tratará y al acecho estuvieran, uno de ellos el EC-GYM fue desguazado, el EC-GYL como pájaro que huye de ser devorado por los carroñeros, realiza su último vuelo a la península, por cierto bastante largo para la autonomía de este, y por tal motivo realizó escala en el aeropuerto de Málaga para repostar y continuar su vuelo hasta su destino final, Madrid -Barajas – Adolfo Suárez, donde yo mismo lo recibí y ese fue su último vuelo, allí permaneció años, de un lado a otro como de títere se tratará y si no me equivoco, a fecha de hoy, en alguna zona remota de ese aeropuerto, seguirá luciendo los colores de Seven Air, colores que tiempo atrás orgulloso mostraba en su fuselaje, y en cola un 7 ondeante recordando las siete islas Canarias.

Homenaje a Norberto Rentero López, Fundador Seven Air.

José Ignacio Rentero Vicente
Redactor Benemérita al día