Cuadros por un valor de más de cinco millones de euros, siete vehículos de alta gama y hasta un yate amarrado en un puerto de Mallorca. Es parte del botín decomisado en Baleares a algunos de los miembros de una organización internacional dedicada al tráfico de cocaína y el blanqueo de capitales que ha sido desarticulada tras una operación desarrollada en varios países europeos. En total se ha detenido a 45 personas, ocho de ellas en Mallorca esta semana, acusadas de pertenecer a una banda criminal que “inundaba” Europa con cocaína. La macroperación, bautizada como Casino Fantauxia, ha permitido desarticular una de las mayores tramas de narcotráfico del continente, formada en su mayor parte por ciudadanos albaneses.

Los investigadores sostienen que la organización llenaba las calles de las ciudades europeas de cocaína que era importada de Sudamérica y entraba al continente por diferentes puertos, desde donde era trasladada a su destino final mediante aviones, embarcaciones, camiones y coches. “Los detenidos asumían la cadena de suministro completa, desde el origen hasta su destino”, han informado la Policía Nacional y la Guardia Civil en sendas notas de prensa.

Los miembros de la organización utilizaban España y otros países europeos para blanquear los beneficios procedentes de la venta de cocaína. En Mallorca habían creado un opaco entramado societario desde el que lavaban el dinero de la venta de droga mediante la compra de activos inmobiliarios y artículos de lujo. En Alemania y Croacia contaban con estructuras similares en las que utilizaban a testaferros para coordinar las operaciones de blanqueo. De hecho, los miembros de la organización viajaban de forma frecuente a Dubái, México y Colombia para organizar sus negocios, utilizando siempre herramientas cifradas para comunicarse y evitar ser descubiertos.
En la operación han participado de forma coordinada agentes de policía de España (Policía Nacional y Guardia Civil), Bélgica, Alemania, Países Bajos, Croacia, Italia y el Reino Unido, que han contado además con la colaboración del FBI americano y de la National Crime Agency (NCA) británica. La operación la han coordinado Europol y Eurojust, agencia europea de refuerzo de la coordinación judicial.

 

La operación dio comienzo en 2018 con la creación de un grupo de trabajo conjunto entre España y Bélgica tras la detención de un miembro de alto nivel de la organización criminal que actualmente está en prisión preventiva. En enero de 2020 los investigadores lograron incautarse de 440 kilos de cocaína en Barcelona, donde se detuvo a cuatro ciudadanos albaneses en un operativo en el que participó también la DEA, la agencia antidroga de Estados Unidos. Meses después, en septiembre de ese año, la policía de Bélgica se incautó de 2.500 kilos de productos químicos listos para transformar y preservar la cocaína con fines comerciales.

Esta semana se ha dado el golpe definitivo a la organización con entradas y registros simultáneos en España, Alemania, Países Bajos, Italia, Bélgica Croacia y Reino Unido y la participación de 580 miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad de todo el continente. En Mallorca se ha detenido a ocho personas y se han practicado 18 registros en locales y domicilios, en los que se han intervenido más de 203.000 euros en efectivo, así como 40.000 euros en criptomonedas y numerosa documentación. También se han inmovilizado 16 relojes de lujo, siete coches de alta gama, un yate y 86 obras de arte con un valor estimado de más de cinco millones de euros. Los investigadores estiman el blanqueo en inversiones inmobiliarias en la isla de Mallorca en más de 30 millones de euros.

En Bélgica la operación ha permitido detener a 30 personas e intervenir 1,3 millones de euros en efectivo, además de 12 armas, 10 kilos de cocaína, una zódiac y relojes de lujo. Los investigadores estiman que buena parte de la cocaína intervenida en registros realizados en el continente en los últimos años está vinculada con los investigados.