La Guardia Civil ha logrado desarticular una peligrosa organización criminal que se dedicaba a sextorsionar a individuos, previamente engañados al solicitar contactos de mujeres a través de internet. En la operación denominada «Quilombeda», se han llevado a cabo nueve detenciones e investigaciones en Valencia, Cantabria y Valladolid. El grupo delictivo ha causado estragos, identificándose a cerca de una treintena de personas afectadas y un monto estafado que asciende a 40.000 euros por sextorsión.

 

La trama operaba mediante el «timo del sicario», un chantaje que se inicia con la inserción de anuncios falsos en sitios web dedicados a servicios de contactos con mujeres. Una vez que las víctimas caían en la trampa, recibían amenazas de muerte por parte de un supuesto sicario, exigiendo el pago de una suma de dinero para evitar acciones violentas en su contra.

La operación se puso en marcha en marzo del año pasado tras la denuncia de un afectado que, al solicitar contactos de mujeres por internet, recibió amenazas de muerte por mensajería móvil. Estas amenazas incluían acciones como palizas e incluso el asesinato, lo que llevó a la víctima a realizar transferencias por un total de 12.000 euros.

Los criminales también llevaban a cabo estafas mediante falsas ofertas de trabajo. A través de internet y redes sociales, atraían a víctimas que, tras llegar a un supuesto «acuerdo», compartían copias de sus documentos personales y números de cuentas bancarias. Con esta información, los delincuentes daban de alta servicios de telefonía y cuentas bancarias a nombre de las víctimas.

 

 

La operación ha resultado en la detención e investigación de siete personas en Valencia, y en una segunda fase, se han investigado a otros dos individuos en Cantabria y Valladolid. Los presuntos responsables enfrentan cargos por extorsión, amenazas, estafa, suplantación de identidad, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

Este desmantelamiento demuestra el compromiso de las autoridades en la lucha contra el cibercrimen y envía un mensaje claro de que estos actos delictivos no quedarán impunes.

 

Fuente: Guardia civil

Redacción, José Ignacio Rentero Vicente