El expresidente Carles Puigdemont durante una rueda de prensa en Bruselas

El emisario de Putin ofreció a un asesor de Puigdemont 10 millones en metálico para financiar sus gastos en Bélgica

El agente ruso Nikolay Sadovnikov ofreció al expresidente catalán Carles Puigdemont poder establecer un contacto virtual con el presidente ruso Vladímir Putin. Esta propuesta se llevó a cabo horas después de la declaración unilateral de independencia de 2017. El Debate revela hoy en exclusiva detalles inéditos sobre la oferta del emisario ruso y narra cómo fue el encuentro que ambos mantuvieron en la vivienda oficial del Palacio de la Generalitat de Cataluña. Por estos hechos, el juez del caso Voloh, el magistrado Joaquín Aguirre, ve en Puigdemont indicios de un delito de traición.

La reunión entre los emisarios rusos y Puigdemont fue el 26 de octubre de 2017. Estuvieron presentes el expresidente catalán, el empresario Jordi Sardà Bonvehí y los agentes Nikolay Sadovnikov y Sergéi Motin, entre otras personas que se mantuvieron en un segundo plano. Tal y como ha podido saber este periódico, en un momento determinado Sadovnikov propuso a Puigdemont «establecer una conversación con Putin» unas horas después de la declaración de lo que los separatistas denominaban «la república catalana».

Esta propuesta, que quería llevarse a cabo a través de una videoconferencia, tenía como objetivo que el día siguiente a la proclamación de independencia Putin reconociera a nivel internacional a Cataluña. Sobre este asunto, en la reunión se mencionó que un asesor de Puigdemont tanteó a un alto cargo del Gobierno de Israel, que respondió diciendo que no se pronunciarían. La reunión se llevó a cabo mayoritariamente en italiano. El emisario ruso Sadovnikov habla esta lengua y Puigdemont también. También se habló en ruso. Cuando esto ocurría el empresario Sardà Bonvehí hacía de traductor.

En ese encuentro fue cuando los agentes rusos propusieron financiar el procés con 500.000 millones de dólares y apoyo militar. En concreto, la frase exacta que usó Motin, el emisario ruso especializado en milicias, fue: «Si hace falta cedemos 10.000 mercenarios». Sobre la financiación millonaria se afirmó que tendría su origen en «fondos del Gobierno de Rusia a través de deuda». A cambio, los rusos exigían que Cataluña se convirtiera en un criptobanco digital. Esta exigencia fue aceptada por Puigdemont, que al finalizar el encuentro organizó tres grupos de trabajo para desarrollar una legislación en materia de criptomonedas.

«Nos interesa tener un ancla», aseguró uno de los emisarios rusos en el encuentro sobre el objetivo de establecerse en un país europeo. Los últimos avances del magistrado Aguirre han generado un enorme interés en la Unión Europea y en países como Alemania, que se han mostrado preocupación por el objetivo de la relación de los rusos con el separatismo catalán de infiltrarse en Europa a través de España desarrollando una minuciosa operación de desestabilización.

Los gastos de Puigdemont

Como ha desvelado El Debate, meses después de que Puigdemont huyera a Bélgica, el emisario ruso Sadovnikov propuso financiar los gastos del expresidente catalán en el extranjero. En concreto con una partida que ascendía a 10 millones de dólares. Unos fondos que se iban a preparar en metálico y que estaban previstos entregarse en una maleta repleta de fajos de billetes de 100 euros. Los rusos citaron en dos ocasiones a un asesor de Puigdemont en dos puntos de Barcelona.

La primera cita fue en los aparcamientos del Centro Comercial Magic de Badalona, a poco más de veinte minutos del centro de Barcelona. Al ser un lugar plagado de cámaras de seguridad esta persona compró días antes una entrada de cine para ver una película en las salas de la gran superficie y así poder disimular el día de la recepción de los fondos. El sujeto se presentó a la hora indicada y para su sorpresa ningún interlocutor ruso estaba en el lugar.

Bolsa con fajos de billetes que los rusos enviaron al asesor de Carles Puigdemont

Días después los rusos montaron una segunda cita. En este caso, el lugar escogido fue la terraza del hotel Arts de Barcelona, pegado a la orilla de la playa de la ciudad. Tras estar más de una hora esperando, al igual que en la anterior ocasión, nadie apareció. Los rusos, tal y como figura en los mensajes que tienen en su poder los investigadores de la Policía Judicial, achacaron el desplante a que «alguien nos ha engañado dándonos dinero falso». Para tratar de convencer al asesor de Puigdemont les remitieron una fotografía de una bolsa con decenas de fajos de billetes de 100 euros.

El otro emisario ruso, Sergéi Motin, fue encontrado muerto en Moscú meses después de estos episodios. El 24 de mayo de 2018 ingresó en la Clínica Diagonal de Barcelona con unas dolencias. Pasó ingresado allí un mes y un fin de semana, aprovechando una menor presencia médica, se fugó del hospital dejando a deber 19.842,40 euros. Al día siguiente de la fuga, que fue grabada por las cámaras de seguridad de la clínica, cogió un vuelo a Moscú, donde posteriormente fue hallado sin vida.

Redacción
Con información de: El Debate | Alejandro Entrambasaguas