El que fuera el mando en la región entre 2018 y 2021 se muestra orgulloso de «haber hecho cumplir a los independentistas las leyes vigentes en España»

Pedro Garrido Roca, general de la Guardia Civil en la reserva y máximo responsable del Instituto Armado en Cataluña entre 2018 y 2021, ha criticado la ley de amnistía que se prepara para resarcir a los golpistas y ha pedido perdón en tono irónico «por no cambiar de opinión y mantenerme orgulloso de las actuaciones profesionales que he llevado a cabo durante mi tiempo de servicio activo en la Guardia Civil».

El general se ha expresado así en una carta en la red Linkedin titulada «Perdón Cataluña» que ha difundido el digital Crónica Global. Garrido, que fue cesado en marzo de 2021 por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, tras una dura campaña en su contra de la Generalidad y los partidos independentistas, sostiene en la misiva que está orgulloso de «haber hecho cumplir a los independentistas catalanes las leyes vigentes en España. También en tono irónico ha escrito que «como soy catalán y esas actuaciones también las realicé por Cataluña, seguro que, igualmente, me ampara la futura ley de amnistía».

El exmando del Instituto Armado soliviantó a los independentistas cuando en un discurso en el acto de la patrona del Cuerpo, la Virgen del Pilar, en 2019 definió la «revolución de las sonrisas» del independentismo como un «rictus de odio». Poco antes se había desarticulado un comando de los Comités de Defensa de la República (CDR) con material para la fabricación de bombas y entre cuyos planes estaba asaltar el parlamento catalán. Se trató de la denominada «operación Judas» y algunos de los detenidos están pendientes de juicio en la Audiencia Nacional por terrorismo.

En la carta contra la Ley de amnistía, Garrido afirma que dicha norma «borra el recuerdo de toda acción llevada a cabo para alcanzar su soñada e independiente república catalana». También apunta que la búsqueda de la independencia pretende «la superioridad de los catalanes sobre el resto, porque, de lo contrario, ya me dirán para qué sirve ser distinto si esa diferencia me hace inferior».

Además, avisa de que «no solo niego todo tipo de arrepentimiento sino que, además, manifiesto mi disposición a porfiar en las culpas expresadas» así como de que es catalán y «no pienso dejar de serlo».

También alude a las consideraciones «históricas» del acuerdo entre el PSOE y Junts y señala que el Decreto de Nueva Planta que se cita en el pacto como origen del supuesto conflicto entre España y Cataluña permitió «iniciar un próspero comercio de trata de esclavos que, a su vez, fue el inicio de una boyante burguesía catalana».

Redacción
Con información de Pablo Planas en Libertad digital