La llegada del verano y el buen tiempo invita a las actividades al aire libre. Después de tanto tiempo confinados el sol y el aire libre apetecen, sin embargo, hay que tener cuidado, cada año se dan casos de “golpes de calor” muchos de ellos con resultados fatales.

Pero ¿Qué es el golpe de calor? ¿Cuáles son sus síntomas?, ¿Qué consecuencias puede tener? ¿Cómo debemos prevenirlo? Y finalmente, ¿Cómo debemos actuar? En este artículo voy a tratar de responder a todas estas preguntas.

¿Qué es el golpe de calor?:

En pocas palabras un golpe de calor, también conocido como shock térmico, es el aumento exagerado de la temperatura corporal causado por una exposición prolongada al sol o por hacer ejercicio en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento, lo que deriva en malestares físicos llegando incluso hasta la muerte si no se actúa con celeridad cuando se presenta.

Todos los seres vivos necesitamos mantener nuestro organismo en un rango de temperatura específico. De modo que todos los órganos y tejidos puedan funcionar de manera óptima. Cuando las temperaturas del exterior son muy bajas o muy altas, se ponen en marcha una serie de mecanismos, cuya finalidad es mantener la temperatura interna lo más regulada posible, para asegurar la supervivencia.

El golpe de calor se presenta cuando la temperatura corporal se eleva por encima de los 39,4 ºC. sin tener ninguna otra enfermedad o infección que lo justifique. Los mecanismos reguladores de la temperatura corporal se ven superados y entran en shock.

Cuando las temperaturas son altas, el cuerpo produce sudor para así refrescar la piel y bajar la temperatura. Sin embargo, si la temperatura es muy alta, el sudor es secretado de forma más lenta. Por lo tanto, el refrescamiento no ocurre como debería. Esto, sumado a la deshidratación producto de la sudoración, es lo que produce el golpe de calor. Este es el mecanismo esencial para entender cómo funciona.

Así, las altas temperaturas, la falta de medios para regularlas y la deshidratación, producen fallos orgánicos. El golpe de calor se caracteriza por su rápida aparición, tarda entre 1 y 6 horas en aparecer y de no ser atendido, puede producir la muerte en un período de 24 horas.

Hay dos formas de golpe de calor: La forma activa ocurre en personas que se someten a un exceso de actividad física en días calurosos, o en días donde además la humedad supera el 60% y 70%. Por lo general, este tipo de golpe de calor lo padecen los hombres jóvenes.

La forma pasiva la padecen aquellos pacientes que conviven con patologías que influyen negativa en sus mecanismos de regulación corporales. Por esta razón, lo experimentan los pacientes mayores de edad y jóvenes con afecciones crónicas.

Los síntomas:

Los síntomas clásicos de un golpe de calor son: dolor de cabeza, mareos, debilidad, somnolencia, hiperventilación, orinar en poca cantidad (oliguria), sequedad y enrojecimiento de la piel, aceleración de los latidos del corazón (taquicardia), ausencia de sudoración, aparición de calambres musculares y en los casos extremos: pérdida de conocimiento y convulsiones.

¿Qué consecuencias puede tener?:

Un golpe de calor es una urgencia vital que se puede dar en cualquier lugar. Es por tanto muy importante que, aunque no tengamos una formación sanitaria, sepamos identificarlo y proporcionar unos primeros auxilios. Las personas más vulnerables para padecerlos son entre otros: los menores de 5 años, turistas que viajan a zonas cálidas, personas con enfermedades crónicas o pacientes cardíacos, personas con discapacidades físicas o psíquicas, ancianos, personas que hacen ejercicios intensivos durante las horas de mayor insolación y los trabajadores expuestos al sol durante horas sin protección. También las mascotas pueden padecerlo.

El golpe de calor sin tratar puede dañar rápidamente el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos. El daño empeora cuanto más se retrasa el tratamiento, lo que aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves o la muerte. Hay que tratar de bajar por todos los medios la temperatura corporal por debajo de los 39 ºC dado que, si no se hace en menos de dos horas, el riesgo de muerte aumenta en un 70%.

¿Cómo podemos prevenirlo?:

El golpe de calor se puede prevenir y evitar. Es importante tomar estas medidas para evitarlo durante el tiempo de calor:

  • Usar vestimenta holgada y liviana. Usar demasiada ropa o ropa que es muy ceñida no permite que el cuerpo se enfríe de forma adecuada.

  • Protegerse contra las quemaduras por el sol. Las quemaduras por el sol afectan la capacidad del cuerpo para enfriarse, por ello, debemos protegernos con un sombrero de ala ancha y gafas de sol, y utilizar un protector solar de amplio espectro con un factor de protección de al menos 30 cuando se esté al aire libre. Aplicarse abundante cantidad de protector solar y volver a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si se nada o suda.

  • Beber mucho líquido. Mantenerse hidratado ayudará al cuerpo a sudar y a mantenerse a una temperatura normal.

  • Tomar precauciones adicionales con determinados medicamentos. Prestar atención a los problemas relacionados con el corazón si se toman medicamentos que afectan la capacidad del cuerpo para permanecer hidratado y disipar el calor.

  • Nunca dejar a nadie en un automóvil estacionado. Las altas temperaturas son causa frecuente en los niños de muerte asociada al calor. Cuando se estaciona al sol, la temperatura en el automóvil puede elevarse más de 11 °C en 10 minutos. No es seguro dejar a una persona en un automóvil estacionado cuando el tiempo está templado o caluroso, ni siquiera con las ventanillas abiertas o el vehículo a la sombra. Cuando el automóvil está estacionado, mantenlo cerrado con llave para evitar que entre un niño.

  • Tomarse las cosas con calma durante los momentos más calurosos del día. Si no se puede evitar las actividades extenuantes cuando hace calor, hay que beber líquido y descansar frecuentemente en lugares frescos. Tratar de programar los ejercicios o el trabajo físico para los momentos más frescos del día, como temprano por la mañana o en la noche.

  • Aclimatarse. Limitar el tiempo que se pasa trabajando o haciendo ejercicios cuando hace calor hasta que se haya aclimatado. Las personas que no están acostumbradas a un clima caluroso son especialmente propensas a padecer enfermedades relacionadas con el calor. El cuerpo puede tardar varias semanas en adaptarse a un clima caluroso.

  • Tomar precauciones si se tiene un riesgo mayor. Si se toman medicamentos o se tiene una afección que aumenta el riesgo de padecer problemas relacionados con el calor, hay que evitar la exposición y actuar rápidamente si se observa síntomas. Si se participa en un evento o una actividad deportiva extenuante cuando hace mucho calor hay que asegurarse de que haya servicios médicos en caso de una emergencia a causa de la alta temperatura.

¿Cómo debemos actuar?:

Como ya se ha dicho anteriormente, un golpe de calor es una urgencia vital y cualquier ciudadano es capaz de realizar una serie de acciones independientemente de que tenga una formación sanitaria o no la tenga. Lo primero será avisar inmediatamente a los servicios de emergencia (112) y mientras llegan, tomar medidas de inmediato para enfriar a la persona afectada mientras espera el tratamiento de emergencia.

  • Lleva a la persona a la sombra o a un ambiente cerrado.

  • Quítale el exceso de ropa.

  • Colocarla en posición semisentada, con la cabeza levantada para favorecer la respiración y que pueda entrar aire. Si no se recupera o incluso llega a perder el conocimiento, hay que tumbarla con las piernas flexionadas.

  • Enfría a la persona con cualquier medio disponible: colócala en una bañera con agua fría o en una ducha fresca, rocíala con una manguera de jardín, pásale una esponja con agua fresca, abanícala mientras la rocías con agua fresca, o colócale compresas de hielo o toallas húmedas y frías sobre la cabeza, el cuello, las axilas y la ingle.

  • También debe beber agua fresca (le ayudará a bajar la temperatura corporal) para rehidratarse, pero debe hacerlo a pequeños sorbos y no de golpe, pues esto empeoraría su estado.

Espero amable lector que no te encuentres en la situación de padecer un golpe de calor o tengas que socorrer a alguien que lo esté padeciendo. Si se dieran las circunstancias y estos breves consejos te sirvieran para salvar una vida, la tuya, la de un allegado o de cualquier otra persona en esta situación, me daré por satisfecho y bien pagado.

Que tengan un verano feliz y seguro.

Albert Mesa Rey
Soldado Enfermero de 1ª RVH