El director general de la Guardia Civil , concede su primera entrevista tras tomar posesión hace ocho meses.

Redacción, José Ignacio Rentero Vicente/ Fuente, La Vanguardia

La primera pregunta es obligada. ¿Ha detectado algún fallo en el operativo de Barbate que terminó con el asesinato de dos agentes?

Hay tres líneas de investigación abiertas. Estamos completando una investigación de orden interno y operativa, con la finalidad de estar seguros de que el operativo se hizo y se ejecutó correctamente. Con cautela y con los datos de los que dispongo, no he detectado que haya habido ningún error al que vincular el resultado. Hay que decirlo con toda contundencia: los únicos responsables del fallecimiento de los dos guardias civiles David y Miguel Ángel son los narcos que iban en la lancha. Según todos los indicios, tenían la clara voluntad de matar.

Explíqueme cómo fue la sucesión de llamadas que hizo que los agentes se adentrasen finalmente en el mar ¿Quién dio la orden final?

No se adentraron en el mar, sino en el recinto del puerto de Barbate. La orden la dio la cadena de mando; quienes estaban al frente, como en cada una de las comandancias todos los días. Ese viernes estábamos en Algeciras, estábamos haciendo el balance del Plan de Seguridad del Campo de Gibraltar. Había un temporal importante. En el recinto del puerto se habían localizado hasta seis narcolanchas. No puedo dar muchos detalles, pero desde varias horas antes de que tuvieran lugar estos hechos se preparó la operación de identificación. Se entró en el puerto por tierra porque era la única forma de entrar. Desde el mar no era posible. Y evidentemente, desde tierra no se puede movilizar un barco muy grande. Se movilizó el medio adecuado a las circunstancias que había en ese momento. Lo que no estaba previsto fue la reacción criminal. Pero, la respuesta es sencilla: no se pudo hacer de otra manera.

Con la información que dispone ahora,12 días después de los hechos: ¿cree que estuvo justificada aquella orden en base a los medios disponibles? 

Evidentemente, no sabemos lo mismo que hace 12 días. Con la información que había en ese momento, la orden, desde mi punto de vista, fue correcta. La intervención también. Lo que no fue correcto para nada fue el comportamiento criminal e irracional.

Según se ha venido publicando, cinco de las seis embarcaciones que tenía la Guardia Civil estaban averiadas en la zona por distintos motivos. ¿Pudo influir este hecho en la toma de decisiones para el operativo?

En el Servicio Marítimo de la Guardia Civil tenemos ahora mismo 90 embarcaciones. De esas 90 están operativas cada día 80. Suele haber un 10% que están en diversas fases de mantenimiento: bien por averías o por cambio de piezas. Lo que quiero decir y afirmo con toda rotundidad es que el número de embarcaciones inoperativas, por la razón que sea, no influyó para nada en estos hechos. Había medios marítimos y medios náuticos suficientes para hacer nuestro trabajo.

¿No considera que influyó la desproporción en el tamaño de las embarcaciones que utilizaron los delincuentes con respecto a la que tenían los agentes en ese momento?

No. Lo que influyó fue el asalto contra una embarcación. Embarcaciones similares no podrían ser nunca. Las embarcaciones de los narcotraficantes son ilegales. Cuando las incautamos no podemos utilizarlas después porque no tienen certificado de navegabilidad.

Aquella noche se viralizaron varios vídeos en los que se escuchaban vítores a los narcos para que arrollaran a los guardias civiles. ¿Es esto un síntoma de que el Estado se ha quebrado en la zona?

No, al contrario. El plan se puso en marcha en 2018 porque sí se tenía entonces la sensación de que se podía perder el control del Estado en esta parte del país. Ahora mismo nadie puede sostener seriamente que no hayamos recuperado plenamente el control y la presencia del Estado en esta zona. No nos dejemos confundir por imágenes descontextualizadas, no caigamos en el error de criminalizar a un pueblo como Barbate. Las estadísticas oficiales de criminalidad en las comandancias de Guardia Civil a las que afecta el plan son ligeramente inferiores a la media nacional. Antes del plan hubo un asalto a un hospital para liberar a un narcotraficante detenido; aquello sí que era una situación de pérdida de control. No estamos ahora en eso, afortunadamente.

De algunos testimonios de la zona se desprende que la zona roza el narcoestado

En absoluto. No estamos en esta situación. Insisto, los datos de criminalidad globales de la zona en la que aplicamos el plan son ligeramente más favorables que los de la media nacional.

Agentes desplegados en la zona vienen advirtiendo desde hace unos meses de una mayor virulencia por parte de los narcotraficantes. ¿A qué cree que se achaca este hecho?

Una mayor virulencia podría ser una forma sencilla, o simple, de expresar que el narco está cambiando su modus operandi. Ha habido cambios en los últimos años en la economía del narco; los márgenes son cada vez más reducidos. Los narcotraficantes evolucionan permanentemente, lo cual nos obliga a las policías a adaptar nuestra propia organización a esa situación de cambio. Está habiendo un rejuvenecimiento de los activistas del narcotráfico y están utilizando comportamientos distintos: más violentos, pero también las organizaciones están mutando. Estamos golpeando en la financiación, que está creciendo.

¿Cambiará este suceso la forma de luchar contra el narcotráfico?

Ha sido un golpe fuerte. Hemos perdido a dos de los nuestros. Nos ha causado muchísimo dolor. No hablo de oídas, lo he vivido al hablar con los compañeros de los agentes asesinados. Pero inmediatamente también hay que subrayar la absoluta fortaleza del cuerpo y el absoluto compromiso de continuar haciendo nuestro trabajo. Tenemos la absoluta determinación de combatir eficazmente este fenómeno criminal. Los sucesos de Barbate fueron muy graves, pero fueron detenidos los ocho implicados en 12 horas. Que nadie dude de que el narcotráfico es una lucha compleja, que afecta a toda la sociedad, pero lo combatiremos, como estamos haciendo, de manera eficaz. Si no estuviéramos siendo eficaces con el Plan Especial Gibraltar, no estaríamos viviendo estas situaciones de presión.

La Fiscalía ha pedido una mayor implicación del Ejército para neutralizar a las bandas. ¿Es partidario de despliegues militares en el Estrecho?

Las Fuerzas Armadas tienen constitucionalmente asignadas unas misiones y las fuerzas de Policía tenemos constitucionalmente asignadas otras distintas. Nosotros colaboramos habitualmente con las Fuerzas Armadas en nuestras misiones. En particular, desde que se puso en marcha el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, la colaboración con la Armada es intensa y casi diaria. No necesitamos apelar a las Fuerzas Armadas porque colaboramos habitualmente, teniendo en cuenta sus capacidades y nuestras necesidades y teniendo en cuenta nuestras capacidades y sus necesidades.

Aunque usted es director de la Guardia Civil. ¿Tiene alguna receta para luchar contra el narco más allá de las medidas policiales?

El fenómeno del narcotráfico, como otros fenómenos de criminalidad organizada, es tan sumamente complejo que no es solo trabajo de las policías. El trabajo policial es solo una parte. Tenemos que implicar al conjunto de la sociedad. Las políticas de integración social, de educación, de empleo son esenciales para atajar un fenómeno de esta naturaleza. Pero también hay una responsabilidad de los consumidores de drogas: deben saber que no es gratis.

El alcalde de Barbate propuso legalizar el hachís como posible solución. ¿Qué le parece esta idea?

No voy a juzgar afirmaciones que desconozco, pero me parecen una frivolidad.

La oposición al Gobierno está utilizando como arma arrojadiza contra el ministro del Interior la disolución de OCON-SUR. ¿Influyó esto en los resultados obtenidos en la lucha contra el narco?

Echo de menos los tiempos en los que se expresaba la solidaridad con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Dicho esto, OCON-Sur se organizó como una primera medida cuando se puso en marcha el Plan en 2018. Una medida de primer impacto, pero una vez dados los primeros golpes, era necesario adaptar nuestra respuesta a la propia organización del narco. Tuvo su momento, fue exitoso, pero no se podía mantener porque el fenómeno estaba cambiando. Se vio que era más conveniente organizar la lucha contra el narcotráfico basándose en las estructuras ordinarias de lucha contra la delincuencia y contra la criminalidad organizada. Es decir. ¿Por qué se cambia esa estructura? Porque hay que adaptar nuestra respuesta al enemigo que tenemos que combatir. La razón es puramente operativa. Es lo que se refleja en los resultados: desde que se pone en marcha el plan en 2018 la Guardia Civil ha retirado de la circulación 1400 toneladas de droga.

Cambiando de asunto, la Guardia Civil fue un foco de fuertes críticas durante el procés. ¿Qué valoración hace en estos momentos de la institución en Catalunya?

Sentimos que nuestro trabajo lo hacemos en Catalunya con toda normalidad, igual que lo hacemos en el resto de España.

¿Cómo es la actual relación con los Mossos d’Esquadra?

No competimos: operamos.

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, se está apoyando en los atestados de la Guardia Civil para llevar a cabo su diligencia de Tsunami Democratic. ¿Cree que las críticas que está recibiendo el juez están justificadas?

No tengo acceso a los atestados judiciales que hace la Guardia Civil, ni tampoco puedo comentar actuaciones judiciales.

No le pregunto entonces por una causa concreta. ¿Cree que en el debate público de los últimos meses se está distorsionando el término terrorismo?

La Guardia Civil tiene 180 años de historia. Practicamos una exquisita neutralidad política. Nuestro trabajo es la seguridad. En valoraciones políticas ni entramos, ni debemos entrar. Nadie nos entendería si entráramos a ser unos actores más del debate político.

El Tribunal Supremo acaba de anular el decreto por el que se transfieren las competencias de tráfico a Navarra, ¿están estudiando la fórmula con la que hacer frente a este varapalo?

Es un decreto que se promovió desde otro departamento que tiene atribuida la competencia en materia de relaciones con las administraciones territoriales. Estaremos a lo que el Ministerio competente determine.

¿Habrá un paso atrás?

Lo que determine la administración competente.

¿Teme que las cesiones de competencias a la Guardia Civil puedan acabar convirtiendo la institución en irrelevante en algunas comunidades autónomas?

A la vista de nuestro despliegue, a la vista del fin de nuestro trabajo diario, no parece. Tenemos presencia en todo el territorio nacional y tenemos competencias exclusivas en todo el territorio nacional. No veo ese peligro por ningún lado.

Las asociaciones mayoritarias y los sindicatos policiales tienen prevista una gran manifestación el próximo mes por una jubilación con mejores condiciones, que pase también por reconocer la labor de esta profesión como de riesgo. ¿Qué se va a ofrecer por parte de esta dirección?

El Ministerio ha creado un grupo de trabajo para estudiar esta cuestión. ¿Cuál es nuestra voluntad? Hemos hecho un gran esfuerzo desde 2019 por mejorar las retribuciones de nuestros agentes. La equiparación ha supuesto una subida del 38%. Y vamos a hacer todo lo necesario para continuar manteniendolas y mejorandolas. Que tengan las mejores condiciones posibles. Hemos superado el roto que los recortes en plantilla hicieron a la seguridad. En cinco años hemos conseguido revertir los recortes de los años anteriores. El verdadero compromiso con la seguridad de los españoles es dotar a la Guardia Civil con mejores medios y mayores recursos humanos. La oferta de empleo público de Guardia Civil del año pasado son 2.600 plazas, la mayor de los últimos 12 años. Esa sí que es una muestra de apoyo y de compromiso con la seguridad de nuestros conciudadanos. Hoy tenemos los policías y guardias mejor formados de nuestra historia, pero también mejor retribuidos.

Hace un par de meses se abrió expediente a varios agentes por las manifestaciones que hicieron contra la amnistía. ¿Por qué tomo esa decisión?

Para nosotros es un mandato legal; un principio casi sagrado: el de la exquisita neutralidad política. Si perdemos esa neutralidad política, perdemos nuestro ADN, perdemos una parte fundamental de nuestra esencia. Tomé una decisión de abrir expedientes disciplinarios y suspender sus funciones. Ni estamos en el debate político, ni debemos estar.

¿Ve peligrosa la forma en la que algunas asociaciones de la Guardia Civil se dejan abrazar por las derechas?

Vivimos en una sociedad adulta y consolidada. Cada uno sabe cómo debe actuar y a quién debe acercarse. Particularmente, las relaciones que mantenemos desde la Guardia Civil con las asociaciones son cordiales y son constructivas. Forma parte de nuestro ADN no dejarnos instrumentalizar.

¿Cree que el Partido Popular y Vox están instrumentalizando la institución para la refriega política?

No debo pronunciarme sobre el papel de los partidos políticos. Cada uno sabrá lo que tiene que hacer. Yo a lo que me dedico, al igual que el Ministerio del Interior, es a proveer a la Guardia Civil del mayor número posible de agentes, de su preparación técnica y de sus condiciones de trabajo. Cada uno tiene sus responsabilidades, su historia y su pasado.

Fuente: La Vanguardia