La muerte por asesinato del Teniente Coronel D. Pedro Alfonso Casado, jefe de la UEI (Unidad Especial de Intervención) de la Guardia Civil, a sus 50 años, en Santovenia (Valladolid) a cargo de un criminal apodado “El Chiqui”, hace recordar el valor y el honor que poseen nuestros Guardias Civiles. Era nacido en Vitoria (hay vascos maravillosos) y su familia ha dado un gran ejemplo de fortaleza durante estos días. A Perico, como le llamaban sus amigos, jamás lo vamos a olvidar.

El Honor fue su principal divisa, pero el honor se forma a base de otros valores que lo encuadran y definen. Por ejemplo, el espíritu de sacrificio, como Perico nos ha enseñado, siendo el primero en acudir al conflicto creado por el canalla que lo mató. Pero también es importante la lealtad. La lealtad no solamente se ejerce con los superiores, sino también con los inferiores, no dejándolos solos en los momentos críticos y apoyándoles en el ejercicio de su actividad benemérita. La austeridad es otro gran ejemplo, sin exigir gastos exorbitantes en beneficio propio y de difícil justificación ante los contribuyentes. La disciplina, como buenos militares que son, define a la Guardia Civil en forma ejemplar ante la sociedad que defienden y protegen. Es la abnegación otro de sus valores que va ligado al honor. No hay otro deber más importante que el de proteger al ciudadano con su esfuerzo, poniéndose siempre a su servicio.

Todo ello nos crea un Espíritu Benemérito, al servicio del Honor, que se traduce en la ayuda a los demás, poniendo su seguridad y bienestar delante de los intereses propios. Y eso, en definitiva, es lo que Don Pedro Alfonso Casado, Teniente Coronel de la Guardia Civil, Perico para quienes lo querían como familiar o amigo, y para quienes lo admiramos ahora con el alma puesta en su vida ejemplar. Un referente para todos nosotros.

Lejos de su casa,
Y sin su familia,
Allá Pedro Alfonso,
Se jugó la vida.

Con su equipo verde,
Entre sus amigos,
Allá Pedro Alfonso,
Cambió de destino.

Cristo le miró,
Dijo: “ven Conmigo,
Que ya te has ganado
Un nuevo destino”.

Le miró la Virgen,
Con una sonrisa:
“El Pilar te llama,
Que es tu casa chica”.

Los ángeles todos,
A verlo venían,
Porque un héroe entraba,
A la eterna vida.

Todos vamos a recordar a nuestro querido Perico, que desde el Cielo nos está mirando con mucho cariño. Descanse en Paz y ojalá sepamos seguir su ejemplo de valor y honor.

Francisco Hervás Maldonado
Coronel Médico (r)
Presidente del Círculo Ahumada