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Una auténtica paradoja. Esa es la situación que atraviesa Juan López Peña, de 33 años, un guardia civil destinado en la Sección de Protección y Seguridad (Uprose) del Cuartel de Batalla del Salado de Madrid. De un lado, ha sido propuesto para recibir la Medalla al Mérito con distintivo blanco, al igual que otro compañero, por salvar la vida de un hombre atrapado en su vivienda en llamas, el pasado mes de marzo, cuando estaba de retén dentro de la Sección de Seguridad.

Y, por otro, puede acabar en situación de «retiro», lo que equivale, en la práctica, a ser expulsado del Cuerpo en el que lleva ocho años, ya que le han abierto un expediente de pérdida de condiciones profesionales por tres informes personales de calificación (Ipecguci) por «insuficiencia profesional».

Las valoraciones las realiza el superior jerárquico del agente, y, aunque afectan a casi toda la escala, repercuten más en el guardia raso y en el cabo, precisan algunas de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil .

El Ipecguci es una evaluación que tiene carácter bienal y abarca conceptos de carácter personal, profesional y de prestigio, entre los que se encuentran la capacidad de liderazgo, eficacia, disciplina…

Se trata de un sistema de valoración injusto para todos los funcionarios, al «influir en cuestiones estrictamente personales que no solo pueden acarrear la expulsión, sino condicionar la carrera profesional, los ascensos y las vacantes por méritos, ya que con la calificación (o nota) se hace una media y puede restar puntos, aunque la calificación sea positiva». Estos expedientes además inhabilitan para ejercer funciones de mando.

Desde AUGC han exigido que estas valoraciones se articulen de otro modo para que sea más objetivo, pues constituye «un arma arrojadiza y un muro que coarta la carrera profesional».

Todo ello, en el caso de López Peña, se traduce en que el coronel jefe de la Uprose, encargado de elaborar el informe en el que se le propone para la medalla, subraye que la actuación de él y de su compañero –un sargento de Casa Real de paisano– en el incendio de un tercer piso del número 9 de la calle de Ciudad Real, el 17 de marzo pasado, se caracterizó por su iniciativa, valor, decisión e inquietud profesional. Sin embargo, entre los motivos que expone su superior para su «retiro» o expulsión, figuran la falta de interés, iniciativa y disciplina en las labores que se le encomiendan.

«Un vecino vino al cuartel pidiendo ayuda y salimos corriendo. La casa estaba en llamas, llena de humo. Su dueño estaba bloqueado y lo sacamos de inmediato. Acabó en la UVI. Nos dijeron que podría haber muerto», recalca López, orgullos de haber salvado una vida.

Benemérita al día - Periódico Digital
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