Con este artículo, quisiera compartir con los amables lectores algunos enclaves poco conocidos que aún tiene la Patria en el continente africano. Hoy hablaré del Peñón de Vélez de la Gomera, de las Islas Chafarinas y del Peñón de Alhucemas.

El Peñón de Vélez de la Gomera.

Corría el año 1977, yo estaba encuadrado en la 2ª Compañía del Regimiento de G. F. Regulares de Infantería Tetuán n.º 1 y formé parte de la guarnición de este enclave como Soldado Enfermero de 1ª. Podría pasarme horas hablando de anécdotas e historias de los dos meses vividos en el Peñón, pero no temas, amable lector, eso queda para aburrir a mis nietos con mis batallitas de “Abuelo Cebolleta”. Guardo de este enclave un cariño entrañable muy especial. Dentro de los que tuvimos el honor de servir en este Regimiento, ser “Abuelo Peñonero” en el argot cuartelero, era un plus.

Situación geográfica. El Peñón de Vélez de la Gomera es un islote que pertenece a España desde 1564, era una isla a escasos metros de Marruecos, pero un terremoto de siete grados con epicentro en Fez sacudió el norte de Marruecos, moviendo la Placa Africana y la Subplaca Ibérica produciendo una ligera variación de la línea costera. El movimiento sísmico hizo que se depositaran arenas entre el peñón y el continente africano, formando un tómbolo.

Está situado a 35°10´30” latitud N y 0°37´75” longitud W, frente a la playa de Bades a medio camino entre Ceuta y Melilla, frente la costa malagueña de Nerja, a 126 kilómetros al oeste de Melilla y a 117 kilómetros al sudeste de Ceuta. Depende de la Capitanía Marítima de Melilla y está habitado permanentemente por una guarnición militar. La vista al enclave por personal civil no está permitida.

El Peñón de Vélez de la Gomera es una roca que tiene una extensión aproximada de unos 19.000 metros cuadrados, con 260 metros de largo, con una anchura entre 15 y 100 metros y una altura de 87 en su punto más alto.

Está formado por tres recintos defensivos que se suceden en altura. Dispone de las instalaciones para albergar a la guarnición, un helipuerto, un cementerio, una cueva que hacía las funciones de polvorín y está coronado por la Ermita de San Sabino. El Peñón de Vélez de la Gomera no dispone de fuentes de agua potable. Se abastece mediante barcos que llenan los aljibes que tiene el Peñón.

Como curiosidad, la línea fronteriza que separa este enclave español con Marruecos es la frontera más pequeña del mundo con apenas 85 metros de longitud.

Historia del Peñón de Vélez de la Gomera. Los españoles se asentaron allí en 1508, once años después de hacerlo en Melilla, al mando de don Pedro Navarro y durante el reinado de Fernando el Católico.

Tras varias escaramuzas y sitios, el Peñón volvió a manos rifeñas en 1522. El 20 de diciembre de 1522 Muley Mohamed, Señor del territorio, consiguió apoderarse del peñón, hasta que, en 1564, como consecuencia de una expedición de gran envergadura, ordenada por Felipe II y al mando de Don García de Toledo Osorio, Marqués de Villafranca, Duque de Fernandina, 93 galeras y 63 buques menores, fletados por España, el Papa, los Doria, Malta y Toscana, con un total de 9.200 soldados fueron llamados a una nueva cruzada.

España ocupa de nuevo el Peñón, incorporándolo desde entonces a la corona de Castilla que se ha mantenido ininterrumpidamente bajo soberanía española desde 1564.

En 1921, en el contexto de la guerra del Rif, se decidió reforzar la presencia española en el mismo. El Peñón fue atacado y se evacuó a la población civil en abril de 1922 con los submarinos B-1 e Isaac Peral (A-0), apoyados por el acorazado España; posteriormente, tuvo que ser abastecido en junio de 1922 por los submarinos A-3, Isaac Peral (A-0) y B-1.

Hoy día carece de valor estratégico militar y ya en las Cortes de 1872 se propuso su abandono o voladura, aunque estas propuestas no llegaron a prosperar.

En la mañana del 29 de agosto de 2012 tuvo lugar un incidente en el que siete nacionalistas marroquíes del Comité de Coordinación para la Liberación de Ceuta y Melilla comandado por el fugitivo Yahya Yahya, presunto maltratador reclamado por las autoridades españolas y alcalde de la localidad marroquí de Beni Ensar, subieron al Peñón y pretendían colocar la bandera de Marruecos en la cima del Peñón. Tras varias advertencias, cuatro de los activistas fueron detenidos por los Regulares españoles que custodian el territorio, consiguiendo escapar a territorio marroquí tres de los asaltantes.

Las Islas Chafarinas

El pasado mes de noviembre, Marruecos puso en marcha de una piscifactoría junto a las islas Chafarinas, exactamente, unos 750 metros al sur de la isla del Congreso, en unas aguas que pertenecen a España, pero que no reconoce como tales el Gobierno de Marruecos, que aspira en su política expansionista no sólo a quedarse con Ceuta y Melilla, sino también con las propias Chafarinas y otras islas y peñones ubicados en la zona.

El Ministerio español de Asuntos Exteriores entregó una nota de protesta al responsable de la Embajada de Marruecos en España por la instalación de una piscifactoría junto a las islas Chafarinas, según fuentes diplomáticas.

En los últimos meses, el Gobierno español ha intentado evitar los roces con el país vecino, con el objetivo de superar una crisis diplomática que aún no está definitivamente cerrada, ya que no ha regresado a su puesto la embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich, llamada a consultas en mayo de 2021.

Este archipiélago formado por tres islas es un trocito de España en medio del Océano a 593 kilómetros en línea recta desde Madrid”.

El tema de la soberanía estas pequeñas porciones de nuestra Patria en las costas africanas vuelven a estar de actualidad dado que, en el mayor sigilo para el gran público y publicado en el «BOE» núm. 163, de 9 de julio de 2021, páginas 43323 a 43326, se establece la exhumación y traslado de restos mortales de los cementerios de la Isla de Alhucemas y Peñón de Vélez de la Gomera.

Merece la pena que el gran público conozco y sienta como suyas estas islas y peñones pues estas exhumaciones huelen a abandono por parte de este gobierno y su traspaso a Marruecos.

Situación geográfica.Las Islas Chafarinas son tres islotes situados frente a la costa africana a 4 kilómetros del Cabo del Agua marroquí. El archipiélago de las Chafarinas está situado en la zona meridional del mar de Alborán (35º 11’ 00» N – 2º 25’ 35» W), a unas 27 millas al este de la ciudad española de Melilla y a 2,5 al norte de Ras El Ma (Marruecos).

Consta de tres islas denominadas Congreso, Isabel II (única con presencia humana: Destacamento Militar y equipo de gestión del OAPN) y Rey.  Congreso es la isla más occidental, la de mayor tamaño (25,6 has) y la que alcanza una mayor altitud (137 metros sobre el nivel del mar). Isabel II (15,1 has; 35 m.s.n.m.), se encuentra situada entre las otras dos, separada 1 km de la anterior y unos 175 m de Rey, la isla más oriental, pequeña (13,9 has) y baja (31 m s.n.m.) de las tres.

Las islas se encuentran unidas a la costa africana por una plataforma continental relativamente uniforme y de escasa profundidad (10-15 metros). Presentan un clima termomediterráneo seco muy influido por los vientos dominantes (levante o poniente).

De origen volcánico, presentan una composición litológica muy variada, con una morfología costera abrupta, donde aparecen acantilados de difícil acceso y fuerte erosión

Chafarinas debe su nombre a su condición de refugio de piratas en el pasado. Un término que proviene de la traducción del árabe de la palabra «Al Y’far», que significa «ladrón».

Las islas Chafarinas carecen de población estable. En la isla Isabel II se encuentra una pequeña guarnición militar perteneciente a los Regulares de Melilla, compuesto por unas 30 personas al mando de un teniente, además de personal de Transmisiones y de la Compañía de Mar. Sumando a los 30 militares, un equipo de civiles por cuenta del Organismo Autónomo Parques Nacionales (antiguo ICONA) del Ministerio de Medio Ambiente español.

Ecosistema de las Chafarinas:

Están presentes en las Chafarinas 9 de los 11 invertebrados marinos catalogados en peligro de extinción en España. Entre ellos, la lapa ferruginosa (Patella ferruginea), primera especie de invertebrado con una «Estrategia Nacional de Conservación» en España, para la que las Chafarinas son calificadas de auténtico santuario, con una población estimada de 42.300 ejemplares adultos. Alberga la segunda colonia mundial de gaviota de Audouin (Larus Audouinii) con más de 2.000 parejas reproductoras, y el segundo contingente más numeroso de España de Pardela cenicienta (Calonectris diomedea).

Las islas y el rectángulo marino que las inscribe fueron designadas como Refugio Nacional de Caza en 1982 (Real Decreto 111582, y posteriormente declaradas como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) en 1989 por la presencia de especies de aves como las ya anteriormente mencionadas pardela cenicienta y la gaviota de Audouin y también el águila pescadora (Pandion haliaetus), ave rapaz que habita tanto en agua dulce como agua salada, presente en la mayoría de las islas españolas.

En las aguas de las Chafarinas vivió el que posiblemente fue el último ejemplar de Foca Monje del Mediterráneo (Monachus monachus). Para las personas que tienen más de 40 años y sirvieron en las Chafarinas, el archiconocido y entrañable “Peluso”.

Desde julio de 2006 es Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la Red Natura2000.

Arqueología y edificios históricos de interés:En la isla de Isabel II se conservan algunos edificios interesantes tales como la iglesia de la Purísima Concepción que fue construida a mediados del siglo XIX en estilo clásico. Contiene retablo y mantiene apenas techumbre tras el postrer mantenimiento de mediados del siglo XX.

También son remarcables la torre de la Conquista, atalaya de la misma época, el faro de principios del siglo XX.

Son destacables los restos del dique del puerto que une las islas Isabel II y Rey Francisco, diseñado por el ingeniero Manuel Becerra, y que destruyó el temporal del 13 de marzo de 1914.

En la isla del Congreso se encuentra El Zafrín, un poblado neolítico del V milenio a. C., de tipo cardial, que ha producido una gran cantidad de material arqueológico, sobre todo cerámico. Está siendo excavado desde el año 2000 por miembros del Instituto de Cultura Mediterránea.

Historia de las Chafarinas:La historia de las islas Chafarinas viene marcada por una fecha, el 6 de enero de 1848, día en que se ejerció de manera efectiva el dominio español sobre ellas.

Existe una historia anterior a este día, ilustrada por numerosos restos encontrados en las islas o referencias en cartografía y escritos que hablan de su utilización; y una posterior donde los datos son sin duda mucho más exactos y numerosos.

Así, la investigación arqueológica ha demostrado la existencia en las islas de la cultura neolítica, y por diferentes referencias se desprende que fueron utilizadas desde tiempo inmemorial como refugio para los navegantes.

Este archipiélago fue inscrito en el Itinerario Romano, atribuido al emperador Antonino, con el nombre de Tres Insulae.

Las islas figuran en los más antiguos portulanos, como el realizado en el año 1314 por Pietro Visconti de Geres que las llama «Zafrin»; la Carta Catalana de 1375, realizada por Tastu y Buchon, las denomina Archipiélago de Quebdana.

En 1436, Andrea Bianco las rotula «Zafarinni»; Juan de la Cosa las llama en 1493 «Farinas». Otros portulanos las denominan «Aljafarinas». Es a partir de 1602 cuando se generaliza el nombre de Chafarinas, Jaafarias para los marroquíes.

El aparecer en esta cantidad de portulanos confirma la importancia que poseían las islas como único puerto abrigado de la zona ante los vientos del primer cuadrante. Pese a constituir tan excelente refugio, la permanencia estable en las islas era prácticamente imposible por la falta total de agua potable.

Es a partir de 1830, coincidiendo con una intensa campaña francesa en el norte de África, cuando el Gobierno español despierta de nuevo su interés por el archipiélago, dando órdenes a la Armada de intensificar la vigilancia de las islas y estudiar su definitiva ocupación y artillado. Por fin, en el Consejo de Ministros del 26 de junio de 1847, después de consultado el Estado Mayor y la Real Academia de la Historia, que se remontó al Tratado de Tordesillas en busca de antecedentes, se acordó su ocupación y la instalación de una fuerte guarnición. En la mañana del 6 de enero de 1848, se produjo el desembarco bautizándose las islas como Congreso, Isabel II y Rey, dando comienzo, inmediatamente después, los trabajos de construcción de un desembarcadero y unos aljibes.

Pocos días después, se presentó ante las islas un buque de la Armada francesa con el objetivo de ocuparlas, no pudiendo llevar a cabo su misión ante la presencia del destacamento español.

Tras su ocupación, se utilizó como Presidio auxiliar del de Melilla y allí estuvieron presos destacadas personalidades, entre ellas Emilio Bacardí Moureau, independentista cubano, que fue fundador de las destilerías de ron que llevan su nombre, o Luis Jiménez de Asúa, eminente catedrático de derecho que llego a ser presidente de la 2ª República española en el exilio. En 1863, son declaradas junto a Ceuta y Melilla, puerto franco, convirtiéndose entonces en importante centro comercial, llegando a tener administración de correos, de telégrafos, escuela pública, casino, cuatro comercios, un economato, etc.

En 1921, se convierten en hospital, alojando más de 400 convalecientes de las campañas de África. Continuo está función hasta 1956, fecha de la independencia de Marruecos, en que cesaron las hostilidades que hicieron necesaria la existencia del hospital.

Perdido su valor estratégico, se presenta en la actualidad como un paraje de gran interés biológico, por las especies que alberga y el buen estado de conservación y cultural que presenta, por el patrimonio histórico con que cuenta (yacimientos neolíticos, edificios del siglo XIX, etc.).

El Peñón de Alhucemas

El tema tiene actualidad porque el Ejército español está sacando a nuestros muertos del Peñón de Alhucemas y del Peñón de Vélez de la Gomera ante una posible invasión de Marruecos. El hecho no puede ser más significativo. En plena crisis con Marruecos, el Ejército Español ha decidido sacar los cadáveres de Alhucemas y Vélez de la Gomera de sus cementerios donde descansaban en paz bebés, militares y ciudadanos españoles, algunos de ellos desde hace casi 200 años.

Situación: El Peñón de Alhucemas juntamente con la Isla de Mar y la Isla de Tierra forman las Islas de Alhucemas. Están situadas a unos 84 Km de Melilla y a 4 Km de la ciudad marroquí de Al Hoseyma (en árabe, الحسيمة‎, en lenguas bereberes, ⵍⵃⵓⵙⵉⵎ). Son tres islotes bajo soberanía española situadas en la bahía del mismo nombre, frente a la costa mediterránea de Marruecos. Las Isla de Tierra y de Mar están deshabitadas. El Peñón de Alhucemas está custodiado de forma permanente por fuerzas militares pertenecientes al Regimiento de Artillería mixto Nº32 de Melilla.

El Peñón de Alhucemas tiene unos 170 metros de largo por 86 de ancho, con una superficie aproximada de 0,015 km² y una altitud máxima de 27 metros en su parte norte. La isla tiene unos 480 metros de perímetro, siendo la mayor parte en forma de acantilado.

Está toda ella compuesta por edificios de diferentes épocas; restos de fortificaciones y baterías, una iglesia, un faro, varias casas, un puerto y un fuerte con almacenes. También dispone de un aljibe, que periódicamente se rellena con agua traída en barco desde la península. Es el punto de amarre de varios cables submarinos unidos a Melilla, Ceuta y la Península Ibérica.

Junto al Peñón de Alhucemas, hay una pequeña isleta, «la Pulpera«, a la que sólo se accede a través de una pasarela metálica.

Un poco de Historia: En 1559 el sultán Mulay ʿAbd Allāh Al-Ghālib bi-llāh cedió las Islas Alhucemas a Felipe II de España a cambio de ayuda en la lucha contra el Imperio Otomano. El 28 de agosto de 1673 el Príncipe de Montesacro fue enviado desde Madrid a la isla con un equipo para establecer allí una guarnición. A partir de ese momento la presencia española en la isla no ha tenido interrupciones. Llegó a contar con más de 300 habitantes que ejercían el comercio con la cercana cábila de Beni Urriaguel. Se convirtió en un penal de presos comunes, políticos y desterrados. En 1838 sufrió una sublevación de los presos políticos.

En 1902 Francia reconoció la soberanía española del Peñón. Fue atacado en 1921 por Abd el-Krim durante la Guerra del Rif. En 1922 las baterías cabileñas bombardearon el Peñón con artillería y la población civil tuvo que ser evacuada en los pequeños submarinos que entonces tenía la Marina española. El día 18 de marzo de 1922, hundieron el vapor Juan de Juanes de la Compañía Trasmediterránea, que ejercía las funciones de correo con Melilla. El pecio está situado todavía hoy a unos 150 m al norte de la isla.

En 1925, la guarnición del Peñón participó en el desembarco de Alhucemas como posición avanzada de combate, ya que tenía 24 piezas de artillería con obuses de 155 y cañones de 7,5 a fin de apoyar la operación, con independencia de la artillería móvil de las unidades de desembarco.

En 2002, durante el incidente de la isla de Perejil, las islas de Mar y Tierra fueron ocupadas por legionarios españoles, los cuales instalaron algunas tiendas de campaña y alambradas de espino, con el fin de evitar el acceso a la zona por parte de los bañistas de una playa cercana.

Desde 1956, año del cese del protectorado francés y español sobre Marruecos, Rabat reivindica la soberanía sobre el islote, que sin embargo no está expresamente nombrada en el texto de la independencia marroquí. Por el contrario, España basa su soberanía en la posesión ininterrumpida de siglos de antigüedad, como los otros enclaves españoles en el norte de África (Ceuta, Melilla, las Islas Chafarinas y el Peñón de Vélez de la Gomera).

Curiosidades: En la Pulpera hay un cementerio.  En los antiguos nichos hay enterradas 60 personas entre civiles y militares. La más joven pertenece a una niña de 10 años, Pilar Civantos, hija de un teniente coronel que gobernó la plaza en la época de la Guerra con Marruecos y que debió morir víctima de alguna epidemia. Ella es la protagonista de la leyenda, “la niña fantasma que llora”, que circula entre los soldados del Peñón y que se repite de reemplazo en reemplazo cuando algunos juran y perjuran oír su lloro en las noches de tormenta.

En este Peñón dicen que aprendió a leer Abd el-Krim el líder rifeño que se rebeló contra España proclamando la República del Rif entre 1923 y 1926 y cuyas tácticas de guerrillas sirvieron de modelo para muchos revolucionarios del siglo XX.

Albert Mesa Rey
Soldado Enfermero de 1ª (rvh)
Director de Benemérita al Día