
Nuevo articulo de opinión, como siempre interesante, de nuestro colaborador D. Francisco Hervás Maldonado, Coronel Médico en la Reserva.
LA DOBLE VARA DE MEDIR
Acabo de ver una noticia asombrosa: en los presupuestos generales del estado para el 2015, los partidos políticos se suben el sueldo un 84,6%. ¡Tela!
http://www.hazteoir.org/alerta/62946-un-846-mas-dinero-publico-partidos
En solo dos años, las subvenciones a partidos políticos han crecido un 112,60%. Para disimular, dicen algunos de ellos que se congelan los sueldos. Bien, pero lo cobran por vía de las subvenciones, si no es por otras vías también. Esto es algo más que un escándalo. Mientras tanto, otra vez más los funcionarios con el sueldo congelado. Mientras tanto, una plétora de asesores cobrando para desgobernar, pues la inmensa mayoría de ellos no saben una palabra de lo que asesoran. Mientras tanto, las Fuerzas Armadas y la Policía, destacando a la Guardia Civil, con menos medios para trabajar cada vez. Y los asesores, esa plétora de – en apariencia – mangantes, venga a cobrar por estorbar. Están más despistados que un borrico en un concierto.
Pondremos algunos ejemplos. El ayuntamiento de Madrid, donde engañan constantemente a la alcaldesa, que es más inocente que un hábito de franela. Solo voy a citar tres detalles, aunque hay muchísimos más. Han cambiado todos los parquímetros para recaudar más. Alegan que con los nuevos parquímetros se cobra según la capacidad contaminante del coche, pero no es así, porque nadie va midiendo la contaminación, sino que el criterio es la antigüedad del vehículo. Bien, pues es un concepto por el que también se cobra en el impuesto de circulación de vehículos, el cual es distinto según el tipo de coche: gasolina o gasóleo, por ejemplo. Luego se cobra dos veces por el mismo concepto. Yo creo que eso tiene mala defensa jurídica.
Segunda “hazaña”: el cambio de las marquesinas de las paradas de autobús por otras iguales, pero con el asiento un poco más estrecho. La razón aducida es que así se impide que los menesterosos se acuesten en ellas. Aparte de ser una falta de caridad y de educación la razón aducida, eso no se lo cree ni quien asó la manteca. El tufo no es bueno. Habría que ver quién lo ha propuesto, quién ha adjudicado las obras y quién o quiénes las ejecutan. Y se averiguará, sin duda, antes o después. Tercero y no sigo, por no cansar: deciden prohibir el tráfico por una extensa zona del centro de la ciudad. Los transportistas y comerciantes protestan acremente y al final, reculan y no lo hacen. ¡Es que se nota tanto…! Es una manera de cobrar a los transportistas, cobrar a los comerciantes, cobrar a los hoteles, etc.
Alguien debería revisar todas las adjudicaciones de los ayuntamientos, porque no huelen bien, precisamente, en la mayoría de los casos.
¿Y qué me dicen de las comunidades autónomas? Eso es una sangría que no tiene fin. Y para arreglarlo, los catalanes dicen que quieren ser independientes. ¿Para qué, para volver al pastoreo y que los políticos les saquen los cuartos, que además invierten fuera de Cataluña? Por eso quieren que voten los de 16 años, más influenciables que nadie. Hoy en día, Cataluña es una gran mentira, por desgracia, pues la quiero con toda mi alma. No hay empresa que no esté tiritando y poco a poco se van largando de allí las multinacionales que pueden y las nacionales que les dejan. ¿Y Andalucía? O vas con el carné en la boca o no te comes una rosca. Pero lo malo es que ya ni con carné. Hemos tocado fondo. Valencia es una charanga de a ver qué agarro. Y en Madrid, la sanidad ha sido arrasada por el anterior consejero de Sanidad, el ínclito Sr. Lasquetty, recolocado en otra aparente mamandurria como premio a su mala gestión.
No hay duda de que los políticos son una casta. Y no se dan cuenta de que pintan bastos. Van a conseguir que se acabe liando una bien gorda. Y peligran sus cuellos, aunque no se den cuenta. Es muy peligroso lo que están haciendo para su integridad física.
En fin, que viven en una confusión permanente. Confunden el deseo con la realidad, la función con la propiedad, la subordinación con la esclavitud, la honradez con la voluntad y el terruño con la Nación. Un desastre.
Bertrand Russell, en “La Conquista de la Felicidad” dice algo que es muy importante: un capítulo excelente acerca del entusiasmo, como inevitable fuente de felicidad. Nos recuerda que hay que considerar el desencanto como una enfermedad, que requiere tratamiento urgente. Cuando el desencanto es masivo, la epidemia es muy grave. No despreciemos jamás a los seres pequeños, que pueden acabar con nosotros en cualquier momento de descuido.
Cierto premio Nobel, a quien conozco personalmente, me contó una anécdota hace ya varios años. Un docente aventajado le presentó su currículo para trabajar con él. Este hombre tenía la costumbre de hablar con todos lo solicitantes de stages o becas y así lo hizo con el pequeño docente. El solicitante alegaba tener casi trescientas publicaciones realizadas en los últimos diez años, haciéndole al Nobel el siguiente comentario: ”naturalmente, usted tendrá más”, a lo que el Nobel le contestó: “pues no, yo estuve trabajando durante esos años”.
Pues eso, señores políticos: trabajen. Eso sí, en lo que saben; y si no saben nada, aprendan. Y déjense de cuentos para sacar dinero del prójimo. Aunque siempre me acuerdo, cuando hablo de políticos, de lo que Séneca le decía a Lucilio: “olvida los asuntos de estado y dedícate a ver crecer los trigales”. O lo que es lo mismo: dedícate a otra cosa, que ya bastante daño has hecho. Y no miro a nadie en particular: los miro a todos (Podemos incluido, tal vez incluso en lugar destacado).
Francisco Hervás Maldonado, Coronel Médico en la Reserva
