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Acusa a Pedro Lozano de dos intentos de homicidio, a la espera de que se celebre el juicio.

Pedro Lozano, alias Rambo de Requena, el delincuente que el 8 de junio de 2020, con 28 años de edad, atemorizó a los vecinos de Muniesa y Andorra al disparar con una escopeta a los dos agentes de la Guardia Civil que intentaban identificarlo protagonizando después una huida en coches robados por estas poblaciones, se enfrenta a peticiones de condena que suman más años de cárcel que los que tiene de vida.

La Fiscalía de Teruel califica el tiroteo contra los guardias como dos homicidios en grado de tentativa y solicita para el Rambo de Requena 11 años de prisión por cada uno de ellos. Además, pide nueve meses de cárcel por tenencia ilícita de armas -no tenía permiso de escopeta-; cuatro años y medio por robo con fuerza en casa habitada -había sustraído horas antes un coche en El Castellar-; un año por conducción temeraria; y otros nueve meses por coacciones -amenazó a un conductor para que le ayudase a escapar-. En total, el Ministerio Público solicita para Lozano 29 años de cárcel, una calificación que comparte al 100% la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), personada en la causa como acusación popular.

«FUERON HECHOS MUY GRAVES»

Más del doble de lo que pide el fiscal reclama, no obstante, la acusación particular, ejercida por los dos guardias que recibieron los disparos y representada por el abogado Jorge Piedrafita. «Fueron hechos muy graves, cometidos por alguien con antecedentes criminales», subraya Piedrafita.

Esta parte reclama que el Rambo de Requena sea condenado a 61 años de prisión. Si bien el relato del suceso coincide con el de la Fiscalía, la acusación particular estima que los disparos a los dos agentes deben calificarse como intentos de asesinato y pide por cada uno de ellos 20 años de cárcel. Piedrafita añade otros tres años por un delito de lesiones graves; seis más por atentado a la autoridad; dos años por tenencia ilícita de armas, cinco por robo en casa habitada, dos por conducción temeraria y tres por coacciones.

A la espera de que la Audiencia de Teruel fije una fecha para el juicio -falta todavía el escrito de la defensa de Pedro Lozano-, el abogado de los guardias sostiene que estos sufrieron una emboscada por parte del Rambo de Requena, quien, además, «modificó la munición de su escopeta para que hiciera más daño». Uno de los agentes resultó gravemente herido y por ello pasó 44 días en la uci, teniendo que someterse a cinco operaciones en el brazo.

Las acusaciones reclaman también elevadas cuantías de indemnización para las víctimas -más de 100.000 euros pide la Fiscalía y más de 600.000 la acusación particular-, si bien el Rambo de Requena es insolvente.