JUCIL denuncia la falta de personal para cubrir todas las dependencias que ahora corren a cargo de los guardias civiles.

La asociación profesional mayoritaria de la Guardia Civil -JUCIL- ha trasladado ya su denuncia al director del cuerpo, Leonardo Marcos, quien ha asegurado que «comprende y comparte» la preocupación, según fuentes de JUCIL. Pero, lo cierto es que los únicos planes oficiales que avanzan son los de reducción de la presencia y recorte de las competencias de la Benemérita, como ha ocurrido en Navarra o Cataluña en los últimos tiempos.

Según el director de la Guardia Civil, «en los próximos años, se promoverá una ampliación de la plantilla mediante la conversión en voluntario del pase a la reserva a los 58 años para guardias y cabos», tal y como explica la asociación profesional JUCIL tras haber mantenido un encuentro con el jefe directo del instituto armado. Pero no parece ser esa la línea del Gobierno, que no deja de cerrar pactos -como el recientemente alcanzado con Junts para ceder las competencias en materia de inmigración a la Generalidad Catalana- en la dirección contraria. Y es que ese pacto resta competencias directas de la Policía Nacional y puede recortar el papel -único con respaldo legal- de la Guardia Civil en las costas.

JUCIL ha aprovechado el encuentro con Marcos -la mano derecha del ministro Grande-Marlaska en el cuerpo- para recordar que «la equiparación salarial de los guardias civiles y policías nacionales con los cuerpos policiales autonómicos es un objetivo que debe de ser alcanzado lo antes posible».

Pero, sobre todo, la asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) ha expresado ante el director general del instituto armado «su preocupación por el paulatino abandono de la seguridad en el mundo rural, consecuencia de la falta de personal para cubrir todas las dependencias que ahora corren a cargo de los guardias civiles». «Hemos trasladado nuestra preocupación por una España vaciada cada vez más insegura, como consecuencia de la falta de personal. El director general asegura que comprende y comparte esta preocupación», señala el secretario general de JUCIL, Ernesto Vilariño.

Según JUCIL, Marcos «ha comunicado que la oferta pública de empleo para los próximos años ya está diseñada, pero espera que la voluntariedad del pase a la reserva a los 58 años para guardias y cabos permita el mantenimiento de las plantillas». Para JUCIL eso es «un mero tapón, porque en los próximos años, con las jubilaciones previstas, el déficit que ahora es de más de 10.000 guardias civiles puede duplicarse, lo que repercutirá en una peor protección para los ciudadanos, que es a quienes nos debemos y que tienen también todo el derecho a la seguridad en el ámbito rural», ha explicado el representante de la asociación mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil.

JUCIL también ha puesto encima de la mesa un problema adicional: la reestructuración del cuerpo y, por lo tanto, «la concentración de los efectivos en instalaciones más amplias y adecuadas. Con menos cuarteles abiertos. Lo que permitiría resolver de mejor forma el trabajo a turnos de los guardias civiles».

Por último, según JUCIL, Leonardo Marcos ha asegurado durante su encuentro que la Guardia Civil continuará en Cataluña y Navarra. Pero, de nuevo, los pactos cerrados entre Pedro Sánchez y los separatistas desmienten esas afirmaciones.

Redacción
Con información de: Libertad digital | Carlos cuesta