
La orden de la Audiencia Nacional afecta a la sede de plaza España y otros edificios de coordinación. Unos 15 juzgados de toda Cataluña investigan la presunta inacción de la policía de la Generalitat
La Guardia Civil se ha personado este martes por la mañana en la sede central de los Mossos d’Esquadra, en Sabadell, y en comisarías y centros de coordinación de todas las áreas regionales en busca de comunicaciones realizadas durante el 1-O. Según fuentes policiales, la operación forma parte de la investigación que lleva a cabo la Audiencia Nacional en torno a la supuesta inacción de la policía de la Generalitat durante el referéndum y por la que está investigado por un delito de sedición el ex mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero.
Agentes del Instituto Armado se han personado con una orden judicial a primera hora en la comisaría que los Mossos tienen en la plaza Espanya de Barcelona. La investigación afecta también a otras comisarías y sedes desde las que se coordinó a los policías de la Generalitat en varias regiones metropolitanas, como la Sala de Coordinación Policial de la calle Lleida (Barcelona), desde donde se organizó uno de los mayores despliegues el 1-0. La Guardia Civil también se ha personado en Manresa, Sant Feliu de Llobregat, Tortosa y Girona.
La causa en la Audiencia Nacional avanza en paralelo a las que han abierto 15 juzgados de toda Cataluña tras recibir denuncias de particulares por la presunta inacción voluntaria de los Mossos a la hora de frenar el referéndum. En un informe conocido ayer, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos -mando policial único para el 1-O- acusa a la policía catalana de haber ejecutado un operativo «inoperativo e ineficaz para el cumplimiento del mandato judicial» de evitar que se llevara a cabo la votación.
En el marco de estas investigaciones, el 17 de octubre un juez de Gandesa (Tarragona) ordenó que se realizara un duplicado de todas las grabaciones y comunicaciones de los Mossos que se realizaron desde la del 112 en Reus. Sin embargo, muchas de las llamadas no pudieron obtenerse porque, de forma inédita, se utilizó un canal de comunicación en el sistema de los Mossos que no dejó rastro de muchas de ellas.
El 19 de octubre la Guardia Civil repitió petición, aunque por primera vez en una comisaría de los Mossos por orden del juzgado de Instrucción número 4 de Lleida. Los agentes se personaron en la comisaría de Ponent, donde estuvieron durante más de diez horas realizando duplicados de comunicaciones internas.También se hicieron volcados de los teléfonos móviles de dos mandos y un agentes presentes en la sala de coordinación. Un día después el mismo juez instó a realizar copias de de correos electrónicos de uno de los dos mandos leridanos en el Centre de Tecnologíes de l’Informació (CTTI) de la Generalitat, donde se guardan las comunicaciones de todoas los funcionarios catalanes.
