Los agentes señalan a Juan Antonio Olarra y Ainhoa Múgica Goñi como los que dieron la orden para colocar el coche bomba que mató a dos personas en la localidad alicantina en 2002.

La Guardia Civil tiene ya avanzados los trabajos sobre la investigación del atentado de Santa Pola (Alicante) que el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional reabrió hace unos meses para llegar hasta los autores en la cúpula de ETA tras una querella de Dignidad y Justicia. Los agentes señalan a Juan Antonio Olarra, alias «Jokin», y a Ainhoa Múgica, «Olga», como los responsables del aparato militar que dio la orden de colocar el coche bomba que en 2002 mató a dos personas. A través de documentación remitida desde Francia están cotejando la letra de unas cartas para presentar el informe definitivo ante el instructor Manuel García Castellón.

En un breve oficio del pasado 28 de junio, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, la Jefatura de Información de la Guardia Civil da las primeras pinceladas sobre los pasos que han dado. El magistrado pidió que plasmaran quiénes eran los integrantes del «Comité Ejecutivo» de la banda terrorista en ese momento que dieron luz verde y planificaron el ataque que terminó con la vida de un agente de la benemérita y una niña. Señalaba que hicieran comprobaciones sobre Juan Antonio Olarra; Ainhoa Múgica; Félix Ignacio Esparza, alias «Navarro»; Ramón Sagarzazu, «Ramontxo», y María Soledad Iparraguirre, «Anboto». Pero ellos advierten de que con las diligencias en un estado «avanzado» han estrechado el cerco y todo apunta a que la estructura denominada OTSAGUI (el aparato militar) estaba integrado por dos: Olarra y Múgica.

Ambos estaban jerárquicamente por encima del comando Argala, cuyos integrantes fueron los que materializaron de forma directa este atentado. Para atar los indicios están comprobando un documento manuscrito que fue remitido en 2018 por Francia cuando el país envió copiosa documentación recaudada a lo largo de los años y que todavía está siendo analizada. En concreto se trata de unos papeles que las autoridades francesas incautaron cuando detuvieron en la localidad gala de Talence al dirigente Olarrra. Este manuscrito -cuya escritura atribuyen policialmente a Múgica- se encontraba en el archivo del Ministerio del Interior.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional, de quien depende lacustodia de todo este material, dio autorización el pasado 16 de junio a para que accedieran a ella. Ahora el departamento de Criminalística de la benemérita hará el cotejo y elaborará un informe pericial que confirme esta teoría. Una vez apuntalen la tesis enviarán al juez el informe definitivo que, por cierto, se ha retrasado porque han estado centrados en los trabajos para resolver el asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco.

Esta investigación fue abierta el pasado mes de marzo tras la querella interpuesta por el abogado de la asociación DyJ Miguel Ángel Rodríguez que está insistiendo en la tesis de que se perseguir judicialmente a las cúpulas, a pesar de que los crímenes ya tengan condenados sobre el papel que apretaron el gatillo directamente. «Nada se hacía, nada se movía en ETA, que no conociera y coordinase, y en la mayoría de los casos autorizase, el comité ejecutivo de la banda terrorista», señala la denuncia.

En 2012 la Audiencia Nacional ya condenó a dos de los autores del atentado de Santa Pola: Óscar Celarain y Andoni Otegui por haber puesto el coche bomba con 100 kilos de explosivo junto a las viviendas del cuartel y asesinado a Cecilio Gallego (el Guardia Civil de 57 años) y Silvia Martínez, una pequeña de seis años.

Redacción