El lector que haya seguido mis artículos sabrá que mi vida laboral hasta mi jubilación ha estado dedicada a la salud, en el campo de la Medicina del Trabajo y en los últimos 32 años a la Investigación Clínica en Fármacos y Productos sanitarios.

Los que la progresía podría calificarnos como unos “dinosaurios” fuimos educados en unos principios éticos y morales de nuestra profesión y tenemos grabado a fuego en el alma el Juramento Hipocrático. Para muchos de nosotros, los que no comulgamos con el “Relativismo Moral” contra el que nos previno San Juan Pablo II, un juramento o una promesa es un contrato vinculante de por vida en el que se empeña el honor.

Parafraseando el Artículo 1º de la Cartilla de la Guardia Civil, que hago mío y que debería aplicarse convenientemente a todo el mundo dice textualmente: “El honor debe ser la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás.

En mi dilatada carrera hasta mi jubilación como Adjunto de Investigación Clínica (CRA – Clinical Research Associate) he tenido el honor de dictar algunas clases en el marco del Master de Investigación Clínica a aspirantes a mi profesión. Una, o quizás la que con más ilusión he impartido ha sido la de Ética en la Investigación Clínica. El mensaje o frase que resumía toda una clase era: “La Ética es lo que distingue lo técnicamente posible de lo humanamente aceptable”.

Muchos confunden estos dos conceptos (Ética-Moral) que, aun estando relacionados no son lo mismo. Quisiera amable lector que me acompañaras en este breve artículo digamos “filosófico”.

¿Qué es la Moral?

La moral es un conjunto de normasvalores y creencias existentes y aceptadas en una sociedad que sirven de modelo de conducta y valoración para establecer lo que está bien o está mal. En este punto quiero señalarte un aspecto crucial en esta definición: “… y aceptadas en una sociedad”. Se trata de unas normas que se centran en el análisis a distintos niveles (filosófico y cultural, entre otros) de conceptos como el bien y el mal relativos a la conducta del ser humano dentro de una sociedad. La interpretación es muy clara. Lo que pude ser “moral” en el marco de una sociedad o de una determinada creencia puede no serlo en otra. De modo genérico, se puede decir que la moral está fundamentada en las normas, principios y valoraciones establecidas dentro de una sociedad, mientras que la ética supone un estudio más amplio, basado en un análisis teórico, científico y racional de la moral.

¿Qué es la Ética?

La ética es una disciplina de la filosofía que estudia el comportamiento humano y su relación con las nociones del bien y del mal, los preceptos morales, el deber, la felicidad y el bienestar común.

La función de la ética como disciplina es analizar los preceptos de moral, deber y virtud que guían el comportamiento humano hacia la libertad y la justicia. Así pues, podríamos adentrarnos en los que son los principios básicos de la Bioética que rigen en la que fue mi vida profesional. 

  • El Principio de Beneficencia es hacer el bien. Es la obligación moral de actuar en beneficio de los demás. Curar el daño y promover el bien o el bienestar.
  • El Principio de no Maleficencia es el “primum non nocere”. No producir daño y prevenirlo. Incluye no matar, no provocar dolor ni sufrimiento, no producir incapacidades. No hacer daño.
  • El principio de Autonomía es la capacidad de las personas de deliberar sobre sus finalidades personales y de actuar bajo la dirección de las decisiones que pueda tomar. Todos los individuos deben ser tratados como seres autónomos y las personas que tienen la autonomía mermada tienen derecho a la protección. En la que fue mi profesión hasta mi jubilación, fue un tema de exquisito cuidado el “Consentimiento Informado” veraz y entendible al nivel de compresión del paciente que consentía participar en un ensayo clínico.
  • El principio de Justicia: Es la equidad en la distribución de cargas y beneficios. El criterio para saber si una actuación es o no ética, desde el punto de vista de la justicia, es valorar si la actuación es equitativa. Debe ser posible para todos aquellos que la necesiten. Incluye el rechazo a la discriminación por cualquier motivo.

El ejemplo que siempre ofrecía a mis alumnos para ilustrar estos conceptos eran los experimentos médicos que se realizaron en los campos de concentración-exterminio del III Reich. Como podrá intuir fácilmente el lector, ninguno de los principios de la Bioética se respetó. Quizás desde el punto técnico fueran de alguna utilidad (bastante discutible desde el punto de vista metodológico), pero completamente inaceptables desde el punto de vista ético.

Podríamos decir que la Ética, para cumplir con su función, se subdivide en un conjunto de ramas especializadas. Entre las ramas de la Ética se reconocen las siguientes:

  • Metaética: estudia las teorías éticas en sí mismas y analiza los significados atribuidos a las palabras éticas. Por ejemplo, a qué se refiere la gente cuando habla del bien, de la felicidad o de lo deseable.
  • Ética normativa o deontología: establece principios para guiar los sistemas de normas y deberes en ámbitos de interés común. Por ejemplo, la llamada regla de oro (tratar a los demás como nos gustaría ser tratados).
  • Ética aplicada: analiza la aplicación de las normas éticas y morales a situaciones concretas. Por ejemplo, la bioética, la ética ambiental, la ética comunicacional, etc.

Tipos de Ética

Si bien no existe una clasificación sistematizada de los tipos de ética, podemos determinarlos según sus áreas de aplicación.

La Ética profesional es la ciencia normativa que estudia los valores, principios, deberes y derechos que orientan cada profesión con base en la responsabilidad. La ética profesional se concreta en el código de ética profesional o código deontológico.

Algunos ejemplos de ética profesional son:

  • Ética médica: refiere los valores que orientan al profesional de la salud hacia el acto correcto, tomando en cuenta los riesgos y las preocupaciones sociales. Un ejemplo es el juramento hipocrático.
  • Ética jurídica: estudia los valores y principios que rigen la práctica del derecho en todas sus instancias.
  • Ética docente: ciencia que estudia los valores y principios que rigen los deberes y derechos del docente en el ejercicio de su profesión.
  • Ética científica: sistema de valores que orienta la práctica científica en todas sus etapas (investigación y aplicación), apelando especialmente a los principios de honestidad, integridad y responsabilidad social y ambiental.
  • Ética militar: regula los límites y alcances de la acción militar. Entre ellos, regula el uso de la fuerza bélica en el cumplimiento del orden ciudadano y gubernamental.
  • Ética empresarial: son los principios y valores que regulan las acciones y actividades de una empresa. Por ejemplo, evitar la competencia desleal, proteger el medio ambiente, ofrecer productos de calidad, promover un ambiente laboral saludable y no incurrir en publicidad engañosa.
  • Ética laica o ética secular: conjunto de valores y principios que guían la conducta humana, basados en virtudes intelectuales como la empatía, el pensamiento racional y la lógica.

Por ello, en el lenguaje común, la Ética también puede ser entendida como el sistema de valores que guía y orienta el comportamiento humano hacia el bien.

En la filosofía, la Ética analiza las acciones humanas y las normas, sin limitarse a la moral, ya que no prescribe normas como tal.

La Ética solo define normas explícitas para los profesionales en ejercicio de sus funciones, a fin de garantizar que actúen correctamente cuando la moral personal entre en conflicto con el deber profesional. Pongamos un ejemplo para clarificar lo expuesto:

Supongamos que un médico recibe a un asesino herido por la policía como paciente de emergencias. Sus valores morales le hacen reprobar al “paciente” y pensar que es injusto que él viva cuando ha matado a tantas personas inocentes. Sin embargo, el código ético de su profesión le obliga a hacer todo lo posible por salvar su vida. El cumplimiento del deber profesional se impone sobre la moral del individuo.

Espero amable lector que te haya sido interesante este artículo y haya sido capaz de clarificar estos dos aspectos de lo que debería siempre guiar las actuaciones humanas. Gracias una vez más por leerme.

Albert Mesa Rey
Soldado Enfermero de 1ª (rvh)
Director de Benemérita al Día