gc-1844

Ministerio de la Guerra.– Excmo.Sr.– La Reina ha llegado a entender de un modo fidedigno que en una de las diligencias de la carretera de Andalucía, llegadas últimamente a esta Corte, ha venido un pasajero que en distintas conversaciones manifestó haberse aprovechado de la circunstancia de tener que venir también un Guardia Civil para que este le sirviera, y ayudarle en todos los usos domésticos.

Sean cuales fueren los términos en que esto se hubiere verificado, S.M. no ha podido menos de oírlo con el mayor desagrado y me encarga prevenga terminantemente a V.E. haga entender a todos los individuos del Cuerpo a su mando desde el primer Jefe hasta el último Guardia Civil, que la misión de que están encargados, es la muy sagrada de vigilar y conservar el orden público en todos conceptos, sin descender jamás, bajo ningún pretexto por plausible que aparezca, al servicio doméstico que les esta terminantemente prohibido por el Reglamento.

La Reina quiere que V.E. circule esta su soberana resolución a todos los Tercios y que los advierta que la más leve infracción en esta materia, será castigada con la mayor severidad. De su Real orden lo digo a V.E. con los fines expresados. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 15 de mayo de 1845.–

Narváez.– Sr. Inspector General de la Guardia Civil.