
En la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña celebrada en Barcelona no se ha tratado ni la injerencia en las competencias relativas a la vigilancia de costas exclusia de Guardia Civil ni el intento de los independentistas de echar a la Policía Nacional de la comisaría de vía Laietana.
La Junta de Seguridad de Cataluña celebrada en Barcelona ha servido unicamente a los objetivos de los nacionalistas e indenpendentistas catalanes, una nueva cesión al chantaje en el que mantienen al Gobierno central, en este caso en materia de seguridad.
No ha habido grandes novedades, ha sido más de lo que ya se esperaba, una cesión en toda regla a las exigencias del gobierno autonómico catalán que no van a gustar en exceso en las altas esferas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, ya que el ministro del Interior, que se ha traslado personalmente a Barcelona para presidir la reunión de este órgano coordinador entre el Estado y la comunidad autónoma, ha accedido a todas las viejas peticiones del Gobierno regional, seguridad a cambio de presupuestos.
El primero de estos acuerdos ha sido ampliar en un 20% la plantilla de los Mossos d´Esquadra, que supone un incremento de 3.739 nuevos agentes autonómicos, que se irán incorporando en varias promociones, lo que hará que el número total de efectivos llegue a los 22.006, mientras Guardia Civil y Policía Nacional mantienen bajo minimos sus plantillas, a las que según datos del propio Ministerio de Interior les faltarían unos 22.000 efectivos entre ambos cuerpos policiales. En el caso de la Guardia Civil, hay cerca de 10.000 puestos que no se pueden ocupar por falta de personal.
Otra de las medidas aprobadas, saltandose las propias competencias de Guardia Civil y Policía Nacional es la de que los policías autonómicos catalanes puedan hacer vigilancias transfronterizas dentro del espacio europeo Schengen, en el marco de investigaciones propias bajo autorización judicial, algo que hasta ahora hacían los dos cuerpos policiales a nivel nacional, es esta otra cesión del Gobierno español a una petición histórica de nacionalistas e indenpendentistas, que vienen a invadir competencias que por ley no le corresponderían.
Aunque lo que no se ha querido tratar es el intento de la policía catalana de entrar en las competencias de aguas interiores y exteriores, para lo que los Mossos ya han encargado varias embarcaciones llegando incluso a firmar un acuerdo con el Ministerio de Transportes para su formación.
Esta competencia es exclusiva de la Guardia Civil según deja claro la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y ratificó en 2019 un dictamen de la Comisión Nacional de Policía Judicial.
El otro tema espinoso que tampoco ha querido tratarse es el intento de los nacionalistas de quedarse con las instalaciones que tiene la Policía Nacional en la vía Laietana de Barcelona, en pleno centro de la capital catalana, un edificio que ocupa actualmente la Jefatura Superior de Cataluña y de donde quieren expulsar al cuerpo estatal para montar un museo ideologizado.
