El coronel Torresano con el presidente de la Ciudad de Melilla Eduardo de Castro.

El Boletín Oficial de la Guardia Civil recoge este martes la destitución del Coronel Jefe de la Guardia Civil de la Comandancia de Melilla, Jesús Vicente Torresano, que defendió públicamente la urgencia de un protocolo para hacer frente a los numerosos saltos de la valla de Melilla. Su destitución llega apenas tres meses después de su nombramiento, de hecho, aunque fue oficialmente destinado en noviembre, el nuevo coronel llegó a Melilla el 21 de diciembre de 2022.

La destitución se ha producido apenas tres meses -fue nombrado en noviembre de 2022- después de su toma de posesión tras los sucesos de junio de 2022 donde murieron al menos 23 inmigrantes sudaneses tras un intento de entrada ilegal en Melilla y llega justo antes de que Sánchez viaje a Marruecos acompañado de varios ministros.

El coronel pidió a la dirección General de la Guardia Civil que redactase un protocolo claro para poder acudir a los tribunales de Justicia y defenderse de las numerosas agresiones sufridas por los agentes de la Benemérita en la valla. Por parte española 49 guardias civiles tuvieron que ser atendidos por las heridas.

El coronel estaba destinado en Madrid, en la Plana Mayor de la Guardia Civil, antes había pasado por otros destinos en la península. Su nombramiento fue firmado por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez Ruiz, el pasado 18 de noviembre. Melilla es un destino complicado para los mandos de la Guardia Civil porque no es una frontera normal, es lo que llaman un «destino caliente» donde la presión migratoria y de Marruecos son la tónica habitual.

El ministro del Interior Grande-Marlaska anunció en diciembre del pasado año una investigación para depurar responsabilidades, si las hubiera, de los agentes que habían intervenido el 24 de junio de 2022 durante el asalto a la frontera española.

Para la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), «esperábamos sensatez en la Dirección General y en quienes nos dirigen, pero ni tan siquiera ha habido explicaciones sobre las causas del fin del mandato del Coronel. La nefasta gestión que afecta a la Guardia Civil continúa de este modo y los agentes que trabajan en la frontera son quienes más lo sufren».

Esta misma asociación profesional denuncia que «no hay implantados unos protocolos claros ni concretos de actuación, tampoco se dota de la suficiente protección jurídica y quienes tienen cargos de responsabilidad no solucionan los problemas que prevalecen. El problema no son los agentes, es la ineptitud de quienes no están capacitados para desempeñar cargos ministeriales. Es Grande-Marlaska quien debe dimitir de inmediato» y añaden que «ni en Ceuta ni en Melilla hay medios humanos ni técnicos suficientes para prevenir tragedias como la referida. Mucho menos para abordarlas. Desarrollar el trabajo con seguridad es fundamental. Son circunstancias migratorias extremas ante avalanchas de personas que se suceden frente el abandono institucional».

En un comunicado la Dirección General de la Guardia Civil ha explicado que el «nuevo destino» del coronel será la Jefatura de Enseñanza y que se produce por «necesidades del servicio». También añade que «esta decisión ha sido propuesta por la cadena de Mando interna de la Guardia Civil a la Directora General del Cuerpo, María Gámez·.

El Teniente Coronel Arturo Ortega, segundo en el escalafón, queda al mando de la Comandancia de Melilla hasta que se produzca el nombramiento de un nuevo coronel.

Redacción