El teniente coronel Rafael Roldán Parra ha tomado posesión del mando de la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres en un acto castrense que ha tenido lugar este miércoles en las dependencias de la capital cacereña al que han asistido la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, y el general jefe de la Zona de la Guardia Civil de Extremadura, José Luis Gómez Salinero, entre otras autoridades civiles, judiciales, religiosas y militares.

Roldán ha vuelto a Cáceres después de siete años para continuar con el reto de mantener a la provincia como una de las más seguras del país y seguir con los bajos índices de delictividad. Los ciberdelitos, la atención a los colectivos vulnerables, la erradicación de la violencia de género o la lucha contra el narcotráfico, son los asuntos que centrarán su gestión, según ha señalado en su intervención tras el juramento de su cargo.

En relación con los delitos de violencia de género ha recordado que las víctimas podrán prestar declaración en los cuarteles de la Guardia Civil de la provincia por viodeconferencia para evitar desplazamientos al nuevo Juzgado de Violencia contra la Mujer que se ha abierto en Cáceres.

Roldán ha conminado a los más de 1.500 guardias civiles de la provincia a que tengan en cuenta «valores como la neutralidad ideológica y política, la integridad, el sentido de la responsabilidad y la justicia, así como el respeto a los derechos de colectivos vulnerables» que «deben ser la guía moral en un mundo cada vez más polarizado».

«La sociedad española en su conjunto y, especialmente la cacereña, nos exige ser un cuerpo adaptado a los tiempos que corren, eficaz en la lucha contra la delincuencia y eficiente en el uso de los recursos, a la vez que empático, humano y cercano en la resolución de los conflictos», ha dicho en su intervención, en la que ha resaltado que la Guardia Civil actúa «pegado al terreno».

El nuevo jefe de la Guardia Civil de Cáceres nació en Sevilla hace 46 años, e ingresó en el Cuerpo en el año 1999. Ejerce de facto el mando de la Comandancia cacereña desde el pasado día 31 de enero, cuando llegó para integrarse en esta unidad, donde pretende mejorar las condiciones laborales de la plantilla para que los guardias civiles generen arraigo en sus destinos, una mayor planificación y eficiencia en el empleo de los recursos humanos y una mejor dotación en medios materiales y tecnologías como objetivos en su gestión.

También el avance en los procesos de digitalización de la administración pública para conseguir una simplificación significativa de los procedimientos, es otro de los retos del nuevo jefe de la Comandancia de Cáceres que también ha tenido palabras para el pueblo de Ucrania que están rememorando acontecimientos que «nosotros solo podemos encontrar en los libros de historia».

 

ATENCIÓN A REFUGIADOS

Por su parte, la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, ha resaltado las «capacidades» y la «formación» del nuevo jefe de la Comandancia al que ha pedido que intente llegar a todos los lugares de la segunda provincia más extensa del país para seguir con el «eficiente» trabajo que se ha desempeñado hasta ahora. «Que sigáis atendiendo a los cacereños de forma eficiente, dedicada y que sientan que estáis próximos, que se sientan atendidos», ha dicho.

García Seco ha recordado la experiencia de Roldán en Sarajevo por lo que su labor también será fundamental en la atención a las personas refugiadas que lleguen desde Ucrania huyendo de la guerra. «Seguro que también en ese cometido va a estar la Guardia Civil, como siempre».

En cuanto a las condiciones laborales, ha recordado que en siete años de la anterior crisis económica la región perdió 402 plazas de la plantilla de la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero esta situación se está revertiendo y ya se ha recuperado más del 65%, además de subir el sueldo a los agentes.

La delegada también ha pedido que se preste una especial atención a las personas mayores en una provincia con un población cada vez más envejecida que puede ser víctima de engaños y estafas. Igualmente ha recordado a las víctimas de la violencia machista, ya que todavía hay más de 1.000 mujeres en Extremadura que tienen una protección especial.

Y en la lucha contra el narcotráfico ha insistido en que hay que continuar con esa labor porque afecta a los jóvenes y «no conseguimos erradicarlo de nuestra sociedad», a pesar de las importantes operaciones que se han desarrollado en este campo.

También ha tomado la palabra el general jefe de la Zona de la Guardia Civil de Extremadura, José Luis Gómez Salinero, que le ha pedido que fomente el trabajo en equipo, trate de mejorar las condiciones laborales de los guardias civiles y se proteja de forma especial a los colectivos vulnerables como las mujeres, los menores y los mayores.

Asimismo, ha explicado que en 2021 el índice de esclarecimientos de delitos fue en la provincia de un 56%, 13 puntos por encima de la media nacional, y la tasa de detenidos-investigados fue de 493 por cada mil infracciones penales, 197 puntos por encima de la media nacional. Esto ha permitido la investigación, detención y puesta a disposición de la justicia a un total de 2.390 personas el año pasado.

En cuanto al índice de infracciones penales se registró un aumento de más del 9% respecto a 2019, antes de la pandemia, mientras que la tasa de criminalidad creció 2 puntos en el mismo periodo, ya que en 2021 hubo unas 19 infracciones penales por cada 1.000 habitantes, es decir, 13 puntos de la tasa media de España, «la más baja de la región», lo que hace de la provincia de Cáceres «una de las más seguras».

La Guardia Civil tiene 74 acuartelamientos en la provincia donde atiende a 221 municipios, donde viven 255.000 habitantes, el 65% de la población.

 

SOBRE RAFAEL ROLDAN

El nuevo teniente coronel pertenece a la LVII Promoción de la AGM y su primer destino como teniente fue como oficial adjunto de la Compañía de La Rinconada (Sevilla), perteneciente a la Comandancia de Sevilla.

Después fue destinado a la Sección de Operaciones de la Zona de la Guardia Civil de Andalucía, donde permaneció hasta el año 2012 cuando pasó destinado a la Comandancia de Cáceres, ostentando el cargo de jefe de Operaciones hasta el año 2015, año en el que pasó destinado a la Jefatura de Personal, de la Dirección General de la Guardia Civil.

En el año 2017, y hasta el año 2020, formó parte de la Fuerza de Gendarmería Europea (Eurogendfor), con base en Vicenza (Italia). Su último año ha estado destinado en la Academia de Guardias de la Guardia Civil en Baeza (Jaén), destino en el que cesó, a principios del año 2022, para incorporarse a la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres, como jefe de la misma.

En el ámbito de la formación continua, es diplomado de Estado Mayor y realizó el Curso de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas portuguesas en Lisboa y el Curso de Altos Estudios Internacionales, según informa la Benemérita en una nota de prensa.

Posee numerosas felicitaciones y condecoraciones, nacionales y extranjeras, como la Cruz de Plata de la Orden del Mérito de la Guardia Civil o la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, además de condecoraciones militares extranjeras como la Medalla al Servicio de Política Europea Seguridad y Defensa (UE) Althea o la Medalla del Águila de Oro de las Fuerzas Armadas de Alemania.

Durante su trayectoria ha participado en diferentes misiones, proyectos y cursos de ámbito internacional lo que le ha permitido viajar, principalmente, a Italia, Suecia, Portugal, Afganistán o Bosnia-Herzegovina, donde se ha valido de sus conocimientos en inglés, italiano y portugués.