Estos cuatro conceptos fueron desarrollados por Albert Einstein (teoría de la relatividad), Werner Heisenberg (incertidumbre y teoría cuántica), Kurt Gödel (teoremas de la incompletitud) y Alan Turing (principio de indecibilidad en teoría de la computación). Si, son principios científicos, pero también son normas de vida y muy especialmente afectan a nuestra seguridad.

Trataremos de explicarlos sencillamente, omitiendo los detalles técnicos y aproximando los conceptos a la Guardia Civil, en su faceta de promoción de la Seguridad Ciudadana.

RELATIVIDAD

Si dos personas se mueven, el avance de una solo puede ser perceptible por la otra, pues esa una no puede ser referencia de sí misma.

Si nos fijamos en nuestra Guardia Civil, vemos que su actividad secular siempre partió de la pareja de Guardias. Y es que ello es necesario, pues se fundamenta en la protección mutua y de los ciudadanos con un fundamento de solidaridad, de unión, y no del separatismo torpe y soez que nos acosa. No medimos al individuo, sino al grupo, con la percepción espaciotemporal de su actividad desde nuestro punto de observación.

Igualmente, el espacio es relativo, pues no es lo mismo el campo que la ciudad, el aire que la mar, el día que la noche. No medimos nuestros gustos, sino su referencia con respecto a la seguridad de todos.

Por último, el tiempo solo lo medimos con cambios de posición y velocidad. Es claro que dicho tiempo no es igual para ellos que para nosotros, beneficiarios, variando también según tamaño de continente y contenido. Por tanto, no medimos su tiempo, sino que lo adaptamos al nuestro.

Pero no hemos de confundir relatividad con subjetividad, puesto que los hechos medidos en relatividad son objetivos, pudiendo ser medidos por cualquier individuo que repita la medida en unas condiciones prefijadas. Esto no sucede así con los hechos subjetivos. Por eso se creó la Cartilla del Guardia Civil, para que todo fuera justo y objetivo.

INCERTIDUMBRE

Consecuencia de la relatividad es la incertidumbre. Como solo podemos conocer un suceso desde un punto de observación, al variar dicho punto, el suceso varía igualmente. Es decir que, para medir el resultado de una tarea encomendada, hemos de asumir cierta tasa de inseguridad, porque habríamos de considerarla desde muchos puntos distintos, de todos los infinitos puntos posibles, con cantidades distintas de continente y contenido y en condiciones externas de variabilidad infinita.

Es precisamente esta variabilidad – tanto interna como externa – infinita lo que nos lleva a la incertidumbre, que también es relativa a las condiciones de medida; pero también nos lleva a valorar la grandeza de una institución cuya guía fundamental es el Honor.

Hemos de considerar que para medir hemos de interactuar con el elemento que medimos. Y esa interactividad (conocimiento relativo) multiplica la incertidumbre por n, siendo n el número de actuaciones dispares que realicemos.

En definitiva, la incertidumbre viene guiada por las interacciones externas e internas tanto del suceso de medida como del medidor.

INCOMPLETITUD

Al tener incertidumbre en el ejercicio de nuestros queridos profesionales de la Guardia Civil, cualquier normativa de trabajo ha de verse sometida a la cuestión de la incompletitud.

Indudablemente, siempre obtendremos algunos resultados que no podrán ser probados ni refutados, porque se basarán en observaciones sometidas a relatividad e incertidumbre, en mayor o menor grado. Es decir, serán siempre incompletas nuestras conclusiones, pues o bien no abarcarán todo lo deducible o bien no se podrán probar al completo.

Consecuencia de lo anterior es saber que cualquier protocolo de trabajo no puede ser validado más que por sus consecuencias y no por sus antecedentes. Un sistema de valoración no puede demostrarse a sí mismo como bueno o malo, sino que solamente la utilidad de sus consecuencias sociales lo justificarán como tal. En una palabra, cualquier sistema consistente (y la seguridad lo es) no puede demostrarse a sí mismo, sino que solo desde fuera habrá de poder ser probado.

La incompletitud es, sin duda, una consecuencia de la relatividad y de la incertidumbre.

El ejemplo más sencillo de incompletitud lo tenemos en nuestra propia semántica: expresiones de doble negación, que supondrían afirmación,son muy frecuentes en nuestro lenguaje (‘no lo haré nunca’, por ejemplo). E incluso en nuestra propia fisiología existen incongruencias como la apoptosis celular o la fiebre, que son mecanismos autolesivos de defensa. Pero el corazón del Guardia suple esa incompletitud: la actividad benemérita, en consecuencia.

Estas incongruencias, tan frecuentes en nuestra vida, reflejan la incompletitud de la lógica, en materia de seguridad, como sistema rector de nuestro entendimiento. Desgraciadamente no existe otro procedimiento de gobierno de las ideas, pero hemos de reconocerlo incompleto.

INDECIBILIDAD

La más importante consecuencia de la relatividad, incertidumbre e incompletitud es la indecibilidad.

Cuando nosotros utilizamos una calculadora, la actuación de ella es leer los datos introducidos, y revisar la tabla de reglas y la memoria, escribiendo unos datos de retorno, que son los resultados. En general, todos los sistemas informáticos funcionan así. Esta es la llamada “máquina de Turing finita determinística”.

Turing decía que no es posible escribir un programa informático que decida si otro programa cualquiera está correctamente escrito, en el sentido de quedarse ‘colgado’.

Cuando un programa está colgado no sabemos, por tanto, si está en un bucle o si está resolviendo un problema sobrevenido extremadamente complejo, que le llevaría un tiempo de resolución tendente al infinito.

En el trabajo diario con la Guardia Civil sucede algo parecido. No podemos afirmar si es perfecto o no lo es, siempre y cuando existan razones para ello. Pero es que, además, tampoco podemos enumerar todas las circunstancias que influyen en el mismo, puesto que son infinitas, limitándonos a considerar solamente las más significativas.

Sin lugar a dudas, ello se debe a la relatividad de nuestras valoraciones y al nivel de incertidumbre, acerca de lo que está pasando, derivado de tal relatividad. Además, puesto que siempre será incompleta nuestra percepción de lo que acontece, habrá siempre algunas cosas que serán meramente intuitivas, cosas que, al sernos desconocidas, sospecharemos que existen, pero sin saber su naturaleza ni su expresión. Serán cosas, por tanto, indecibles.

CONCLUSIÓN

Nuestros análisis siempre tendrán ‘puntos ciegos’, moviéndose – en el mundo de la relatividad, incertidumbre, incompletitud e indeciblilidad – entre las referencias y las predicciones, entre la voluntad y las ideas, entre lo que es y lo que parece ser.

Esta aproximación posee una estructura matemática valorable, una estructura lógica – sin duda – pero siempre aproximada y no del todo real. Lo que sí nos dicen las matemáticas es el grado de desaproximación o de error en que nos movemos (siempre hay error, pues el error cero es una entelequia), que debe ser minimizado en la mayor medida posible.

Un modelo matemático al respecto siempre nos sirve para medir lo que vemos y compararnos, fundamentalmente, con nosotros mismos a lo largo de los días, pero igualmente con los demás, bajo un método de trabajo muy similar, utilizado por todos.

Buscar ese modelo es un desafío permanente en todos los órdenes de la ciencia, pero también e incluso mucho más de la política. En resumen, ¿no se han dado cuenta señores políticos de que están de más gestionando el Cuerpo de la Guardia Civil? Marquen una línea directiva honesta y dejen ustedes a los profesionales que la desarrollen de manera adecuada. Porque, en materia de Seguridad y Guardia Civil, poseen ustedes un conocimiento solo personal y muy relativo, viven en la incertidumbre de no saber lo que se puede y no se puede hacer, su capacidad de decisión es siempre incompleta debido a ello y, en definitiva, no suelen ustedes saber lo que deciden al respecto. Por favor, no sigan poniendo en riesgo nuestra seguridad. Muchas gracias.

Francisco Hervás Maldonado
Coronel Médico (r)
Presidente del Circulo Ahumada