Esta vez le ha tocado a la Directora novata de la Guardia Civil. Se trata de Dª Mercedes González Fernández, una persona carente de experiencia profesional (solamente ha trabajado de secundaria en política), licenciada en Periodismo –pero sin doctorado– y con un par de masters de segunda clase para disimular. No consta que haya trabajado en nada aparte de la política. Nada de oposiciones, nada de contratos laborales en empresas de comunicación y nada de publicaciones de impacto. O sea: nada reseñable a efectos de calidad laboral. Es que no dan una estos gobernantes, pero puede que se deba a que carecen de apoyo válido en nuestra sociedad. Esto me recuerda a cierto cura que decía: “como dice el Espíritu Santo, y en parte lleva razón…”

Aquí se opina de todo y no se aporta nada, sino que se exprime a quienes algo saben (pocos son los capacitados que les apoyan) y se proponen los mayores disparates, pues muchos de ellos se creen más sabios que el Espíritu Santo, o sea: diosecillos de vía estrecha cuyo futuro les hará rendir cuentas mucho más de lo que ellos se piensan. Y después, serán olvidados, como es natural, porque no han hecho más que daño y molestar de muy diversas maneras.

Los humanos, con y sin cambio climático, han desaparecido varias veces y han vuelto otras tantas: Neandertales, Cromañones, Homo antecesor, etc. eso sin contar glaciaciones, sequías, macroincendios, etc. Es una estupidez creer que el futuro depende de nosotros solamente y principalmente. Pero los incapaces lo creen y es que hay un refrán que define este tipo de actitudes: “hay tontos que tontos nacen, hay tontos que tontos son, y hay tontos que tontos hacen a los tontos que no son”. Bien, pues pienso que no es un futuro halagüeño el que deriva de que nos hagan tontos, porque el daño a nuestras familias y a nosotros mismos es incalculable.

Tonto es quien quiere cambiarse de sexo. Tonto es quien quiere cobrar sin dar golpe. Tonto es quien opina de aquello para lo que no está preparado. Y entiéndase que en la palabra tonto se incluye –tal como nos enseña la RAE– también a la tonta. De les tontes no hablo, porque si en esta vida se pudiera comer paja y cebada, serían elles (las mulas) les indicades para hacerlo.

Y ya puestos, como nos descuidemos, disuelven la Guardia Civil y los Ejércitos. De lo cual los mogrebíes se alegrarían mucho, procediendo a invadir nuevamente España y hacernos trabajar como esclavos de ellos. Pero… ¡ay amigo!, con esos no se atreven, porque no se andan con bromas, que enseguida tiran de faca, de bomba o de fusil. La verdad es que les parece muy entretenido matar a los no creyentes, entre otras razones porque la vida les importa un rábano. Esto es muy antiguo. Ya decía Séneca que “quien desprecia su vida es dueño de la tuya”. Tal vez debiéramos empezar a no ser tan caguetas, que así nos va por serlo.

Lucio Anneo Seneca

Ignoro quien será el sucesor de la ex – Directora General. He leído por ahí quien ha sido propuesto, pero hasta que no lo vea tomar posesión del cargo no me lo creo, porque aquí se cambia de opinión “n” veces por unidad de tiempo, tendiendo “n” a infinito.

En definitiva, que la política que padecemos, por su incoherencia y pesadez, merece ser considerada un bien inmueble, algo así como una losa granítica que nos aplasta, máxime teniendo en cuenta ese gran número de usuarios que bailan sobre ella sin parar, aplastándonos a los demás, a ver si nos sacan algún jugo.

“Sic transit gloria mundi”, para ellos y para nosotros.

Como el pésame que le dio un pastor a mi abuela, cuando enviudó: “señora, no hay más que joderse”. Mi abuela, pese a saber que era más basto que las heces de una vaca, reconoció que llevaba toda la razón. Porque para poder arreglar esto, habría que empezar de cero y en todo el planeta, cosa que no es posible ni recomendable.

Pero reconozcamos que nos toman el pelo, nos engañan y nos estafan todo lo que pueden. Y la ley no nos puede amparar, ya que –como dijera el insigne Tácito– “Corruptissima Re Publica Plurimae Leges”, lo que viene a decir que la cosa pública (o sea, el Estado) es más corrupto cuantas más leyes tiene. Pues fíjense ustedes en el nuestro…

Cayo Cornelio Tácito

Pero tampoco hemos de tener miedo, como sabiamente decía San Juan Pablo II, pues por encima de las leyes y los estados, está la Divina Providencia. Lo hemos comprobado miles y miles de veces.

Tal vez tenga hambre. Me voy a merendar.

Francisco Hervás Maldonado
Coronel Médico (r)