
TAMBIÉN CRISTO ESTUVO EN KENIA
Francisco Hervás Maldonado, Coronel Médico en la reserva .
Otra vez más. No paran. Los canallas islámicos – por llamarles algo, que no son islámicos, sino asesinos disfrazados de islámicos – han vuelto a matar insaciablemente a unos pobres estudiantes keniatas. De forma masiva, encomendándose al diablo, que es quien les inspira. Aprovechando la cobardía y debilidad notables de las grandes potencias, especialmente los Estados Unidos y Rusia. Cristo ha muerto en cada estudiante asesinado, y cada uno de ellos ha seguido a Cristo en la Pascua de Resurrección. Realmente están creando un montón de santos estos cobardes del Estado Islámico. Pues bien, son un montón de santos a los que cada día debemos encomendarnos, pues la comunión de los santos es algo muy real, algo contra lo que no hay estado islámico que pueda. Cada día estoy más orgulloso de ser cristiano, pues solo los valientes siguen siéndolo, mientras que los cobardes, abjuran de su Fe y su bautismo. Solo los valientes dicen con voz alta que son cristianos. Los cobardes no. Los cobardes disimulan. Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen. El estado islámico está condenado al fracaso: se matarán entre ellos, más pronto que tarde. Así se las gasta el diablo con sus fans.
Pero Cristo pasó también por el País Vasco hace ya bastantes años, y por otros muchos territorios españoles, donde los mismos seguidores del diablo, pero esta vez con otro nombre – ETA – se dedicaron a martirizar a personas inocentes. Hay otras sectas diabólicas, como el GRAPO, etc. Todas esas sectas se caracterizan por tres cosas: buscan crear su propia justicia (que no la JUSTICIA), siempre en beneficio propio y a costa de los demás (además de criminales son extraordinariamente egoístas), mienten de sol a sol y poseen conductas psicopáticas, de manera que como a buenos psicópatas, solo les importa el interés propio y desprecian al prójimo, incluidos sus propios familiares, aunque a veces disimulen delante de ellos por propio interés. Cristo murió con tantos compañeros Guardias Civiles, Policías, Militares… que no hay días en el calendario sin asesinatos, extorsiones o robos de esos canallas.
Pero unos y otros son cobardes, muy poco inteligentes e incapaces de hacer nada que ayude a prosperar a la humanidad. Sin embargo, crean escuela, como bien vemos en Cataluña, actualmente en manos de políticos rapaces, psicópatas y sin lugar a dudas, embusteros al por mayor y al detalle. Y que vayan con cuidado, porque están jugando con fuego en el tema del islamismo para conseguir votos.
Y ahora viene la segunda parte. Señor Obama, ¿es que acaso es usted pro-‐islámico? Señor Putin, ¿por qué le dan miedo los psicópatas islámicos y no le duelen prendas en machacar a Ucrania? Las cosas no deben ni pueden seguir así o se acaba la vida civilizada en la tierra, aunque nunca el cristianismo. El ejemplo lo tenemos en Roma. No hay más que darse un paseo por sus catacumbas.
No se puede despreciar la civilización. Estos bárbaros no saben que no hacen falta armas para acabar con ellos. Cualquier virus de poco trapío los diezma fácilmente. De hecho, la leishmaniosis está causando verdaderos estragos entre esos cafres. Y si no es eso, será el ébola o la simple gripe. Su inmunidad es execrable. Como además maltratan a las mujeres, las enfermedades de transmisión sexual están ya haciendo mella en ellos. Y ni tienen ni van a tener medicamentos, salvo los jefecillos. El diablo sabe poca medicina.
Cristo ha pasado por Kenia, sí. Cristo está profundamente unido a esos chicos que han sido martirizados. Y les ha preparado un lugar destacado en el cielo. Sus asesinos recibirán como premio la soledad del fuego eterno y tal vez se encuentren allí con más de un político cobarde al que se le exigieron respuestas y no las dio. En fin, no quiero odiar. No me da la gana. Estos asesinos me dan una gran pena. Como Cristo dijo en la Cruz: “perdónalos Padre, pues no saben lo que hacen”.
A ver cuánto tiempo tardan en hundirse los asesinos estos. Y no va a ser porque las potencias acaben con ellos. Simplemente se están suicidando ya. En Siria hay tantos grupos combatientes que primero disparan y luego preguntan. A esos los acabará “peinando” Israel. En Irak, el maldito estado islámico está ya siendo derrotado, por la cuenta que le trae a Irán y Turquía. En Yemen, Arabia Saudí está poniendo orden, porque le pilla demasiado cerca, no por otra cosa. En Libia, Egipto va a terminar dándoles un remiendo. En Nigeria, Boko Haram pierde territorio por momentos. Y se de buena tienta que van a llevar otro buen repaso en Sudán del Sur, de donde parece ser que procedían los asesinos de la universidad de Kenia.
Cristo ha muerto en Kenia, sí. Pero Cristo ha resucitado, ha vencido a la muerte y con Él, todos nosotros, los cristianos. E insisto: no quiero odiarles, porque eso es precisamente lo que buscan, volverme como ellos. No lo van a conseguir. Así es que con la cabeza fría, con una estrategia bien planificada y con serenidad y contundencia, a por ellos, que no hay otro remedio, señores políticos. A por ellos.
