En el marco de la celebración del centenario del Servicio de Material Móvil de la Guardia Civil, se pudo ver uno de los más interesantes medios que han empleado esta fuerza de seguridad española, el Blindado Ligero de Ruedas (BLR) 3545 de ENASA/Pegaso

El pasado 10 de julio el  Servicio de Material Móvil de la Guardia Civil organizó una ceremonia castrense, en la que resalto un desfile de vehículo antiguos, que tiene preservados en su sede central, en la madrileña calle de Príncipe de Vergara.

Entre éstos vimos uno de los 21, o 22 según las fuentes, de los BLR de la variante 3545, que  adquirió entre 1980 y 1986 el Ministerio de Interior y con los que la Guardia Civil equipó a su por entonces embrionaria fuerza de operaciones especiales, el GAR, cuyas siglas atendían por entonces a la denominación de Grupo Antiterrorista Rural.

El BLR

En aquellos años la Guardia Civil  se enfrentaba a la amenaza de ETA en el País Vasco y Navarra, en la época más álgida de la actividad terrorista. La acción del GAR fue decisiva para frenar un incipiente control de las zonas más agrestes de esta zona del norte de España por parte ETA. Con los BLR, primero el GAR y luego también sus Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), la Benemérita se dotó de un blindado ligero que pesaba vacío 9.6 toneladas y  con capacidad para transportar hasta 15 agentes, si bien su protección solo era efectiva contra los impactos de armamento ligero y fragmentos de metralla.

El diseño era de la entonces empresa estatal ENASA/Pegaso (hoy integrada en la multinacional Iveco), que construyó medio centenar largo de estos medios, en  dos versiones: la 3540 y la 3545. La versión 3545, que fue la que se adquirió para la Guardia Civil,  estaba equipada con el motor Diésel turboalimentado de 6 cilindros y 210 CV también de la firma Pegaso.

El concurso de los Blindados Ligero de Ruedas  durante las dos últimas décadas del siglo XX, hasta que a principios del presente fue dado de baja, fue fundamental gracias a las capacidades que daba de patrullas, vigilancia de acuartelamientos y otras instalaciones, seguridad interna y operatividad policial de orden público.

Además de la Guardia Civil, el medio fue usado también por la Infantería de Marina y el Ejército del Aire español, versiones militares distinguibles por contar con solo dos ventanillas de cristal blindado en cada lateral, frente a las cinco que llevaba la versión de la Guardia Civil.