capitan navio Montojo

El capitán de fragata Javier Montojo Salazar, de 53 años y natural de San Fernando (Cádiz), que viajaba a bordo del buque de investigación oceanográfica Hespérides, falleció al caer al mar de forma accidental, según informó el ministerio de Defensa.

Navegaba a bordo del buque cuando desapareció en las proximidades de la base española «Juan Carlos I», en la isla Livingston, en la Antártida. Montojo se encontraba solo en la cubierta del Hespérides y sobre las 18:20 del jueves aproximadamente fue visto por última vez, en una situación de mala mar. Fue por la noche cuando le echaron en falta.

Entonces se inició la búsqueda en la mar «con todos los medios disponibles» y seis horas después se localizó el cuerpo, procediéndose a su recuperación. El capitán de fragata estaba destinado en la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa y, aunque no formaba parte de la tripulación del barco, se encontraba a bordo del Hespérides como miembro del grupo de trabajo científico Galileo, el sistema de navegación por satélite europeo – rival del GPS estadounidense– que permitirá aumentar la seguridad de la navegación en aguas antárticas, una mejor sincronización temporal, así como la visibilidad internacional de la implicación de España en la Antártida.

Hacía un mes que Montojo se vio con sus compañeros de promoción a quienes les había trasladado lo «ilusionado» que estaba de afrontar esta etapa de comisión científica y que había iniciado el pasado 17 de febrero. Ayer, sus compañeros de promoción recibieron la noticia con «tremendo pesar» y sorpresa «y un terrible sentimiento de pérdida», aseguran, y destacan los «recuerdos de Javier imborrables» que guardan del crucero de instrucción en el buque Juan Sebastián de Elcano y en sus años en la Escuela Naval Militar.

Según informó en un comunicado el Ministerio de Defensa, los restos mortales del capitán de fragata se encuentran a bordo del Hespérides y el buque navega en demanda de Usuahia (Argentina) para proceder a su repatriación aunque podría desviarse a Punta Arenas, dependiendo de la logística del avión enviado por el Ejército del Aire para repatriar el cadáver.

El cuerpo de Montojo podría llegar hoy 4 de marzo a lo largo de la mañana a Argentina para ser trasladado  a España el martes aproximadamente.

Tenía mujer y una hija de 13 años, que vivían en San Fernando (Cádiz). «Era un padre y esposo dedicado», destaca su entorno. Familiares y amigos fueron informados de lo ocurrido y asistidos por un equipo de miembros de la Armada.