El origen de nuestra querida Guardia Civil está en la llamada Santa Hermandad Nueva, instituida por la reina Isabel I, la católica, en las Cortes de Madrigal de las Altas Torres, en el año de 1476, del siglo XV. Eran estos herederos de las Hermandades Viejas, en las que se mezclaban religión y política, más que acción policial. Sin embargo, la Santa Hermandad Nueva es claramente un grupo policial, con preferente actuación en despoblado, pero no solo, y con una estructura policial bien definida y clara. Este grupo de gente armada había de ser pagada por los concejos, siendo su objetivo fundamental la persecución de los diversos tipos de delincuencia de la época. Así, por ejemplo, “si los malhechores se refugiasen en un castillo, su alcaide habría de entregarlos, so pena de ser “condenado a muerte de saeta, pagar las costas de la Hermandad, y a la persona agraviada los daños ocasionados”. El objetivo principal era proteger vidas y haciendas, así como el comercio, pacificando el complicado tránsito por los caminos y persiguiendo el bandolerismo. Porque no nos engañemos, España ha sido siempre tierra de bandoleros y de bandas. Y lo sigue siendo: que le pregunten a la ETA y a tantos otros grupos nacionalistas nuestros y de importación, como los terroristas árabes, los cuales han contado con la inestimable ayuda de algunos políticos nacionalistas catalanes, o al menos su “mirar para otro lado”. La historia se repite, pues las tropelías de señores y siervos eran muy frecuentes. Algunas, como la falsificación de dinero, estaban a la orden del día. La cosa no ha variado mucho en este aspecto. Y es que la historia es como una circunferencia, donde todo regresa siempre al punto de origen. No me cabe duda de que la historia es un bucle.

Y así lo recoge la norma en cuanto a delitos para los que la Santa Hermandad era competente: falsificación de moneda, robo a incendio en despoblado, violencia con mujeres casadas, viudas y doncellas (o sea, con todas menos con las meretrices o ligeras de cascos, lo cual no deja de ser una interpretación peculiar del delito), asesinatos en poblado y yermo, secuestro, robo con fuerza, etc. Este era un cuerpo bien organizado, con una dotación por número de habitantes claramente definida:

Vecinos                     Hombres
15 – 30 …………………  5
31 – 100 ………………. 15
110 – 150 …………….. 20
160 – 200 …………….. 30
220 – 500 …………….. 40
550 – 1000 …………… 60
1100 – 1500 ………… 100
1600 – 2500 ………… 150

Realmente su actuación debidamente clara comienza en 1480, bajo el mando del primer Duque de Villahermosa, título creado por el rey Juan II de Aragón para su hijo Don Alonso de Aragón y Escobar,
hermanastro de Fernando el Católico, siendo nombrado Capitán General de la Santa Hermandad, mando que solo le duró nueve años (1476 a 1485), pues falleció, heredando el ducado su hijo Alonso de Aragón y Sotomayor, pero no así el mando de la Hermandad. La verdad es que la Hermandad llegó incluso a combatir como ejército en la guerra de Granada, aunque por poco tiempo, pues se le echaba de menos en su labor policial por los concejos.

I Duque de Villahermosa y Capitán General de la Santa Hermandad.

El título de Villahermosa alude a Villahermosa del Río, provincia de Castellón. Hay otros Villahermosa en España y en América. Nos queda un recuerdo en Madrid, el Palacio de Villahermosa, situado en la confluencia del Paseo del Prado con la Carrera de San Jerónimo, actualmente renovado y convertido en el famoso Museo de pintura Thyssen-Bornemisza, una de las mejores pinacotecas del mundo. Hay otras riquezas patrimoniales procedentes del ducado de Villahermosa, como la casa de Pedrola (en Zaragoza), donde se encuentra el archivo del ducado, el Palacio de los Duques de Villahermosa, del siglo XVII, en Zaragoza, la casa de Narros en Zarauz (aún propiedad del ducado) y la casa natal de San Ignacio de Loyola, en la Basílica de Loyola, recientemente cedido.

 

 

La Santa Hermandad –probablemente la primera policía de Europa–fue disuelta en el año 1834, siendo sustituida por la Superintendencia General de Policía, creada en 1824, siguiendo el precedente de José Bonaparte, conocido como “Pepe Botella”, hermano de Napoleón y rey impuesto en España, tras la forzada abdicación de Carlos IV, quien creó el Ministerio de Policía General. Comparado con Fernando VII, “el
deseado”, la calidad de mando y cultura no tenía duda a favor de Bonaparte. Pero el ejército francés entró avasallando, despreciando a la gente, lo cual generó la consabida respuesta. Los franceses nos despreciaban, pues ellos consideraban, no sin razón, que nuestra cultura dejaba mucho que desear. De hecho, valga un detalle: las tropas francesas sabían leer y escribir en un 75%, como poco, mientras que las españolas, apenas si superaban el 15%. Un pueblo salvaje, pensaban los franceses. Pero estaban en un error: un pueblo maltratado, que solo necesitaba educación y respeto. En fin, las cosas son así.

Soldados Cuadrilleros de la Santa Hermandad.

Soldados Cuadrilleros de la Santa Hermandad.

Posteriormente, como esa superintendencia no funcionaba, hubo de crearse la Guardia Civil, en 1844, cuyo primer Inspector General (Director General) fue el II Duque de Ahumada, Don Francisco Javier Girón y Ezpeleta. Se inspira en la Gendarmería Francesa, pues la Santa Hermandad era excesivamente dependiente de los ayuntamientos. Ahumada buscaba un cuerpo policial unificado y libre de influencias, como así lo logró. Pero, en fin, esta es otra historia, que diría Kipling; y además es más conocida.

De manera que los verdaderos orígenes –si queremos buscar antecedentes directos– de la Guardia Civil, se encuentran en la Santa Hermandad Nueva, instituida por la Reina Isabel I “la católica” en Madrigal de las Altas Torres el año 1476 (siglo XV).

A ver quién es más antiguo!

Francisco Hervás Maldonado
Coronel Médico (r)
Presidente del Círculo Ahumada