
No se trata de identificar grandes causas que te pueden llevar al agotamiento laoral, sino los miniestresores del día a día, que pueden ser cientos: el fallo en el ordenador, el exceso de ruido, una reunión a deshora…
«Hay personas con una inteligencia emocional que neutraliza estos miniestresores, los esquiva. Pero otras no tienen esta predisposición y caen en el síndrome del burnout», dice el doctor José Antonio Flórez Lozano
Docentes, sanitarios, policías y bomberos son propensos a ‘quemarse’ en el trabajo. Son empleos vocacionales cuyo objetivo es ayudar a otros
FASES DEL ‘BURNOUT’
Fase de ilusión o entusiasmo
Es como estar preparado para comerse el mundo. Suele ocurrir cuando se comienza con el trabajo y se tienen todas las expectativas positivas y las ilusiones aún intactas.
Fase de desilusión o estancamiento
El trabajador sigue manteniendo ilusión, pero existe un desequilibrio entre sus expectativas y las demandas laborales. Se produce una situación de estrés. En esta fase se atraviesan varias etapas: se comienza con hiperactividad, trabajando más horas sin cobrarlas; progresivamente va disminuyendo el nivel de compromiso; comienza la pérdida de ilusión; surgen problemas con el equipo y aparece la inseguridad.
Fase de frustración
Aparece irritabilidad, ansiedad y fatiga. Puede que el sujeto intente volver a comprometerse más para intentar superar los sentimientos negativos. La vida familiar y social puede empezar a resentirse.
Fase de apatía
Saltan los sistemas defensivos, se comienza a poner distancia entre el trabajo y la persona, se trata a los demás con frialdad. Entre las reacciones emocionales encontramos culpa, depresión y agresividad. Disminuyen la capacidad cognitiva, la creatividad y la motivación.
Fase de desesperación
Encontramos sentimientos de fracaso, vacío, apatía y soledad, así como deseos de ocuparse en otra cosa, insensibilización ante los problemas que requieren ayuda y actitudes negativas y autodestructivas (consumo de drogas, alcohol, juego…).
SEÑALES DE ALARMA
El burnout no solo produce síntomas psíquicos; también -explica la psiquiatra Rosa Gutiérrez Labrador, especialista en medicina laboral- provoca síntomas físicos:
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Dolores de cabeza y/o estómago
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Presión alta
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Tensión en los músculos
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Problemas para dormir
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Cambios en los hábitos de alimentación.
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Facilidad para enfermar
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Dificultades sexuales
El agotamiento, que en principio es psicológico, termina siendo físico.
