1906

SECRETARIA. Circular.

Es la bandera, emblema glorioso de la Patria, la más pura y genuina representación de ella; nada la simboliza, nada evoca la memoria de pasadas grandezas y nada aviva la fe en los destinos del porvenir como esa enseña que al ondular recuerda a los militares, singularmente, no sólo el deber que han contraído de seguirla, sino el juramento que han prestado de defenderla.

Da la medida de su representación altísima los máximos honores que se la rinden, y cuando, ya individual, ya colectivamente las tropas de todas las armas y cuerpos así lo verifican, no puede menos de llamar penosamente la atención el hecho que he presenciado y corregido, de que pocos, pero algunos individuos de la Guardia Civil, saludan a la bandera en igual forma que lo hacen a los oficiales particulares.

No puede admitirse, por sostener este criterio, la interpretación nimia, casuística y estrecha del artículo 17 de la Cartilla del Cuerpo. Si en él no se consignó, taxativamente, la bandera también entre las personas y autoridades allí enumeradas, es porque se juzgó innecesario, y el buen sentido y el espíritu militar salvan esa omisión, si omisión fuese.

En lo sucesivo, pues, los individuos de la Guardia Civil hallándose fuera de formación y sin armas, la saludarán de igual modo que lo hacen a los oficiales generales y según expresa el artículo de referencia.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Sánchez Gómez.

Benemérita al día - Periódico Digital
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